martes, 2 de diciembre de 2014

2 de diciembre: 12 años del criminal paro petrolero del 2002.

El 2 de diciembre de 2002, como parte de una serie de maniobras emprendidas por la entonces organización de oposición llamada Coordinadora Democrática, que tenía el propósito de derrocar el gobierno constitucional del presidente Hugo Chávez, se convoca a un “paro cívico” el cual devino en un sabotaje a la industria petrolera que en 63 días fue enfrentado y derrotado por el pueblo.

Un paro criminal

Esta acción, estrechamente vinculada e impulsada por los mismos factores que maquinaron los hechos del 11 de abril de aquel año, atentó contra la estabilidad del país mediante la estrategia de desabastecer el mercado interno y la exportación de crudo, generar desabastecimiento de los alimentos, crisis hospitalaria, el estallido social y la quiebra del Estado.

El sabotaje petrolero de 2002 y 2003, afectó principalmente al pueblo, que se vio sometido a un largo período en el que hubo carencia de combustible para el transporte, gas para la cocina, así como la navidad en las que se trastocaron la cotidianidad y alegría de esta época.

En lo económico, según cifras del Banco Central de Venezuela, el resultado fue una contracción de 9,2% del Producto Interno Bruto, la actividad económica cayó en un 27,7%; y los datos de Pdvsa indicaban pérdidas por $2.598 millardos (crudo no exportado), $267 millardos (ventas internas no realizadas) y $841 millardos (importación de combustible).

Aunque en esta acción confluyeron actores políticos de oposición junto a la cúpula de la iglesia, la empresarial, el sindicalismo tradicional y los medios de comunicación, uno de los factores determinantes fue la participación de la “meritocracia” de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), conformada por la asociación civil “Gente del Petróleo” y una nómina mayor comprometida con intereses transnacionales, que el 11 de abril había revelado sus verdaderas intenciones.

Para este llamado a “paro” no se estableció ningún procedimiento de los que figuraban en la otrora Ley del Trabajo, en lo que se refiere a la activación de la huelga, puesto que no contemplaba reivindicaciones sociales, en consecuencia, fue un cierre patronal.

En esta etapa de conflictividad política, el primer paro por 24 horas fue convocado en protesta por la aprobación de 49 leyes mediante Habilitante en 2001 (10 de diciembre); el segundo fue el 9 de abril de 2002, que derivó en un golpe de Estado; y el tercero fue el 21 de octubre de 2002.

Este tercer paro fue la preparación al pronunciamiento hecho el día 22 en Altamira, donde militares comprometidos con los hechos de abril se declararon en desobediencia y decretaron “zona liberada” a la Plaza Francia hasta que Chávez renunciara. El paro del 2 de diciembre no tendría objetivos distintos.

El miércoles 4, la gerencia mayor de Pdvsa anunció la incorporación de la estatal petrolera al paro convocado por Fedecámaras y la CTV, aunque recientemente, dos meses antes, los trabajadores de la industria firmaron un nuevo contrato colectivo con total satisfacción, lo que mostraba que no era un tema gremial y que todo constituía un plan insurreccional.

La nómina mayor de Pdvsa comprometida con el sabotaje petrolero estuvo conformada por los gerentes Juan Fernández, Rogelio Lozada, Eddie Ramírez, José Rafael Paz, Raúl Alemán, Armando Izquierdo y Edgar Paredes.

Las movilizaciones se realizaron en sectores de las clases alta y media, en urbanizaciones y avenidas del este de Caracas. Los centros comerciales no abrieron y obligaron a los comerciantes a no tener actividad. Grupos de personas con motos de alta cilindrada tipo “Harley” practicaron agavillamiento y amenazaban a quienes intentaban abrir sus negocios.

Ramón Guillermo Aveledo, quien dirigía la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), suspendió la temporada de béisbol profesional, dejando sin distracción a la fanaticada y como consecuencia a Venezuela fuera de la Serie del Caribe de 2003.

Mientras tanto, los empleados conjurados comenzaron el sabotaje de máquinas, computadoras, refinerías y plantas de llenado de combustible. El entonces presidente de Pdvsa, Alí Rodríguez Araque, califica al paro de sabotaje criminal.

La falta de suministro afectó a las empresas básicas de Guayana, por lo que la producción de crudo se reduce en 70%; son detenidas las actividades en las refinerías de El Palito (Carabobo) y Paraguaná (Falcón).

Es paralizada parcialmente Intesa, empresa que administraba el sistema informático de la industria, la cual tenía el 60% de su control en manos de Saic (ScienceApplication International Corporation), empresa afiliada al Departamento de Estado de EEUU; posteriormente, el 22 de diciembre apagaron en su totalidad el sistema informático, retuvieron las claves y dañaron los sistemas operativos.

Ante el clima de conflictividad, el 13 de diciembre un portavoz de la Casa Blanca, ArisFleischer, plantea que el adelanto de las elecciones es “el único camino pacífico y políticamente viable para salir de la crisis”.
Charles Shapiro, embajador de EEUU en Venezuela, refrenda esas declaraciones al estar en concordancia con promover un acuerdo “negociado político-electoral”.

A partir de ese momento, la consigna de las piezas de propaganda de la Coordinadora Democrática transmitida por medios privados era “Elecciones ya”. La estrategia de anticipar elecciones para salir de Chávez se hizo patente en la calle y los medios de comunicación.

Para generar desabastecimiento de combustible, los buques de PDV Marina fueron fondeados en la costa, sus capitanes se declararon en desobediencia y violaron el convenio de Seguridad de la vida en el mar (SOLAS, por sus siglas en inglés).

Desde el 4 de diciembre, los voceros del sabotaje y los medios de comunicación utilizaron como símbolo del paro al tanquero que lleva el nombre de la ex reina de belleza Pilín León, que permanecía fondeado y rodeado por yates de la burguesía, con 44 millones de litros de combustible a bordo, en el Lago de Maracaibo; con este también se paralizaron el Susana Duijm (Catia La Mar) y el Yavire (Anzoátegui).

Junto a otras embarcaciones de la flota nacional y extranjera, estos tres buques, sumaron 40 naves al paro. Al respecto, Pilin León expresa ante los medios: “Hay un buque de PDV Marina que lleva mi nombre y es el buque que ha sido insignia en esta lucha, para que ese señor nos deje en paz”.

Sin embargo, fue con el rescate del Pilín León, el 14 de diciembre, que se realiza la primera acción de quiebre del sabotaje petrolero por parte del Gobierno nacional. Oficiales de la Fuerza Armada, en compañía de jueces y notarios, recuperaron el barco y Carlos López Peña asumió la capitanía del buque. El 22 de diciembre comenzó a descargar combustible en Zulia.

La resistencia heroica del pueblo

Desde el lunes 9 de diciembre, las colas en las bombas de gasolina se hicieron largas para esperar el suministro de combustible. Los venezolanos pernoctaban en sus vehículos para llenar sus tanques. Otros, hacían colas para esperar los camiones con gas licuado para llenar las bombonas de gas para cocinar. El déficit de bombonas llegó a un 50%.

En algunos hogares se procedió a romper sillas y muebles para obtener leña para cocinarle a los niños y ancianos; en algunos lugares no llegó la distribución de alimentos; hubo fallecidos por insuficiencia en el traslado de emergencias por parte de las ambulancias; fue una navidad crítica para los sectores más humildes.

Para mediados de diciembre de 2002, esta solidaridad se manifiesta entre los sectores populares, la Fuerza Armada y los trabajadores petroleros fieles a la industria.

Los reportes de Venezolana de Televisión mostraban movilizaciones del pueblo en respaldo al presidente Chávez, y en Caracas la actividad comercial empieza a normalizarse, especialmente en el centro y este de la ciudad, sobre todo con la labor de los comerciantes informales.

El lunes 16 de diciembre, el Tribunal Supremo de Justicia, ordena la reactivación de la industria petrolera. Mientras, una parte importante de los trabajadores petroleros y gerentes intermedios permanecían en la industria y crearon una sala situacional desde la cual empezaron a retomar el control operacional, poco a poco, de Pdvsa y así defender el recurso energético.

Un paro fracasado

Aunque el llamado de la CTV era no tener navidad, y en la víspera de año nuevo, el general Carlos Alfonso Martínez llamó al alzamiento de la Guardia Nacional, la población no fue afectada por la guerra psicológica impuesta por los medios y continuó, progresivamente, la recuperación de Pdvsa por parte de sus trabajadores, la Fuerza Armada y el pueblo.

Al no cumplirse los pronósticos previstos por la derecha, el paro se convierte en un evidente fracaso. Sin embargo, su culminación no es anunciada y paulatinamente la actividad comercial comienza a reactivarse.
El 2 de febrero, se hace la convocatoria a la recolección de firmas para un referéndum consultivo para destituir al presidente y el 3, se llama a la “flexibilización” del paro. “El paro no es de la CTV, ni de la Coordinadora Democrática, el paro se nos fue de las manos”, fue la expresión de Carlos Ortega ante los medios de comunicación.

Desde los días navideños, se había logrado la recuperación de la industria petrolera y el despido de un grupo de 90 gerentes. Finalmente fueron despedidos 18.000 trabajadores implicados en el sabotaje de la principal industria del país.

El 18 de febrero se dicta la orden de privativa de libertad sobre los promotores del sabotaje, Carlos Ortega y Carlos Fernández, lo que reafirma la autoridad del Estado y da un revés a las acciones desestabilizadoras iniciadas en diciembre. Ambos actualmente están solicitados por la justicia venezolana, junto a Juan Fernández, quien vive un “exilio” dorado en La Coruña, España.

Luego del paro, la mediana y gran empresa presentó pérdidas, incluyendo los medios de comunicación en su tozudez por derrocar al Presidente de la República. La industria petrolera, aunque recuperada, aún presentaba daños en sus equipos, tuberías, circuitos eléctricos, archivos desaparecidos y sistema informático deficiente.

La recuperación de Pdvsa fue útil para reorientar el papel de la industria desde la concepción de soberanía y manejo del recurso en beneficio del pueblo; se crearon las Misiones sociales, entre ellas Robinson I y II; Barrio Adentro y Misión Mercal, para garantizarle al pueblo los derechos fundamentales a la educación, salud y alimentación.

Hacia una nueva victoria

La derrota de una conspiración de esa magnitud por parte del pueblo organizado con su comandante al frente, no tiene precedentes en las historia política reciente, los Venezolanos patriotas hemos estado derrotando los intentos conspirativos de los rezagos de una obsesionada oposición reaccionaria, que sin proyecto ni posibilidades legales o legitimas de acceder al poder, ha andado siempre por la senda de la desestabilización.

A 12 años de este criminal Paro Petrolero, los Revolucionarios y Revolucionarias, reafirmamos nuestra voluntad y convicción de seguir defendiendo el proyecto histórico de la Revolución y sus conquistas en cualquiera de los terrenos planteados.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Ramos Allup descubre “laboratorio asqueroso” montado por los propios opositores.

El secretario nacional del partido Acción Democrática, Henry Ramos Allup, denunció este domingo, a través de un artículo de opinión, la existencia de un laboratorio de guerra sucia que ha montado un sector de la oposición para atacarse entre ellos mismos.

Ramos Allup asegura que pudo constatar un “grueso expediente” con las pruebas de la existencia de dicho laboratorio, el cual funciona en el exterior y en Venezuela, se trata de “documentos  y hechos comprobables”.

En el candente artículo, Ramos Allup señala que en el aparato de propaganda están involucrados periodistas “palangristas”, organizaciones de fachada,  agencias internacionales de noticias y blogueros que señala de “delincuentes prófugos de la justicia nacional e internacional por delitos de narcotráfico, atraco, violación y lesiones; los fondos con los que financian la porquería provenientes de la corrupción lavado en paraísos fiscales”.

Además, Ramos Allup confirma que el mismo expediente contiene pruebas de la injerencia de agentes internacionales oficiales entre las conexiones del “asqueroso parapeto”: “Las conexiones con organismos extranjeros de inteligencia de los cuales también reciben dinero e informaciones contaminadas; el parentesco consanguíneo entre agentes del laboratorio y políticos venezolanos”.

Añade que el laboratorio nació para combatir a los opositores que se han resistido a estar al servicio de la mafia “que por decenios y sin sacar un solo voto saqueó impunemente a este país valiéndose del chantaje a través de los medios de comunicación que una vez poseyeron y desde los bancos que, para salvación del público, ya no dirigen”.

Admite, Ramos Allup, que la podredumbre descubierta demuestra que la oposición se encuentra sumamente dividida, y que las víctimas del “excremento” que bota el laboratorio son planificados por “supuestos” opositores sólo contra un determinado grupo de dirigentes y partidos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).


27-N: El movimiento cívico-militar.

27-N: El movimiento cívico-militar que reafirmó el camino revolucionario de la Patria

El 27 de noviembre de 1992 se gestó la segunda rebelión cívico-militar en contra del legado puntofijista, representado por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, con un movimiento que contó con el apoyo altos funcionarios de la entonces Fuerza Armada Nacional (FAN).

Tal día como hoy, hace 22 años, se reafirmó el camino revolucionario de Venezuela, cuando un grupo de civiles militantes de organizaciones revolucionarias y altos funcionarios de la FAN le hicieron frente a los estragos causados por las políticas neoliberales de flexibilización económica ejecutadas por la administración adeca, que dejó en situación de miseria y abandono al pueblo venezolano.


Tras décadas en las que el pueblo venezolano padeció los embates del modelo neoliberal capitalista, nació la nueva aviación militar como una necesidad impostergable del pueblo venezolano para lograr la independencia.


El movimiento de las tropas bolivarianas se inició a las 11 de la noche del día anterior con el objetivo de capturar al presidente Carlos Andrés Pérez, y de establecer una junta cívico-militar como gobierno de transición. También, estaba planeado liberar a Hugo Chávez, encarcelado luego de la rebelión de febrero.
Para ese 27 de Noviembre, las ciudades de Caracas y Maracay se convirtieron en el escenario de la primera batalla aérea en la historia del país.

La sede de la televisora pública Venezolana de Televisión, así como las antenas repetidoras de RCTV y Venevisión fueron tomadas por el teniente Jesse Chacón, quien tenía órdenes de transmitir un video grabado por los dirigentes de la insurrección en el cual se explicaba el por qué de la rebelión y llamaban a las Fuerzas Armadas a unírseles. No obstante, en su lugar fue transmitido un vídeo grabado previamente por Chávez.
Por su parte, el presidente Carlos Andrés Pérez se comunicó con la nación a través de la señal de Televen, la única televisora nacional en su poder, donde anunció que este golpe era un “coletazo”, y que el gobierno tenía la situación controlada. A las 3.30 de la tarde, los rebeldes en VTV se rindieron, luego de un enfrentamiento con las fuerzas leales al gobierno que dejaron un saldo de nueve muertos.

A las cuatro de la tarde, varios rebeldes se rindieron aunque muchos escaparon a Perú donde fueron recibidos por el gobierno de Fujimori en calidad de perseguidos políticos. En abril de ese año, el gobierno venezolano había roto relaciones diplomáticas con Perú por el autogolpe que Fujimori había dado.
En la noche, aunque la situación se encontraba controlada en el plano militar, se reportaron enfrentamientos entre la policía y civiles en las parroquias caraqueñas de Caricuao y 23 de Enero.

En el retén de Catia ocurrió un motín y varios privados de libertad lograron escapar, muriendo decenas en enfrentamientos con la Guardia Nacional de Venezuela.

500 oficiales y suboficiales fueron arrestados tras los acontecimientos junto con 800 soldados sin rango y 40 civiles; no obstante, solamente 196 personas, entre civiles y militares, fueron llevadas a un tribunal militar, incluyendo a las que huyeron a Perú y se les abrió un proceso en su ausencia. De estos, 97 fueron condenados y el resto absueltos. Unas semanas después, la Corte Suprema de Justicia anuló los juicios y dentro del período de un año, todos los implicados ya habían sido liberados por los gobiernos de Ramón J. Velásquez y Rafael Caldera.

Las cifras oficiales hablan de 171 muertos (142 civiles y 29 militares), las extraoficiales de 300. Además, se contabilizaron 95 heridos militares. Los caídos en esta gesta heroica, ofrendaron su vida en la construcción de una patria nueva, en el intento de conseguir una vida mejor para millones de venezolanos azotados por la desesperanza.

Hoy la patria nueva, honra la memoria de los caídos el 27-N y les dedica el futuro que estamos construyendo y que ellos siguen allanando con su ejemplo.

“El 27 de noviembre será el Día de la Fuerza Aérea Venezolana, la fuerza aérea revolucionaria, patriota. Más nunca estará subordinada a intereses imperialistas, ni a otro interés que no sea el interés nacional”, expresó el presidente Hugo Chávez en 2009, cuando se estableció esta fecha conmemorativa a través del decreto presidencial número 7.102.

Anteriormente, por más de ocho décadas el aniversario de la Fuerza Aérea se celebraba el 10 de diciembre en conmemoración al desfile de los primeros aviones de guerra traídos al país durante la dictadura de Juan Vicente Gómez en 1920.

“Ese gobierno fue pro-imperialista, traicionó a Venezuela y entregó el petróleo a Estados Unidos. Ahora, en el siglo XXI será el día de aquella gran batalla aérea, la del 27 de noviembre de 1992″, puntualizó Chávez en aquella oportunidad.

Tanto el levantamiento militar del 4 de febrero con el comandante Hugo Chávez a la cabeza, como los sucedidos en noviembre, pusieron en evidencia que la institución armada había dejado de ser un ente monolítico orientado a garantizar la estabilidad del sistema democrático para convertirse en garante del bienestar del pueblo.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Fedecámaras rechaza las Leyes Habilitantes.

Fedecámaras rechaza las Leyes Habilitantes por ser "inconsultas". Como les cuesta aceptar que en este país se acabaron las reuniones secretas, los pactos a puerta cerrada, los compromisos con el gran capital privado, el campaneo de whisky en los restaurantes del este donde se aprobaron las reducciones de salario, los despidos masivos y la venta de empresas públicas.

La mecánica neoliberal que impulsó CAP no tuvo como sitial los salones de Miraflores. La majestuosidad revendedora (porque eso son ellos, revendedores del territorio) se dio en los restaurantes, bares, puticlub´s y una que otra Quinta del Country.

A esos sitios siguen yendo recurrentemente. Pero ahora, mientras devoran su Pavo con el respectivo Whisky en las rocas, lo único que pueden hacer es llorar mientras esriben en una servilleta los amores perdidos (entre putas y firma de documentos) que alguna vez tuvieron con Carlos Andrés.

Darle una patada por el culo al FMI (y a sus principales sirvientes) sin duda alguna les torció el alma arrechamente. Cada palabra de Maduro le da 10 vueltas al perno que taladra en sus ojos la construcción de lo nuevo, donde el protagonista es aquel que hace 30 años intentaron desaparecer a punta de obscenidad televisiva.

Por eso es que cuando Maduro gira el tornillo de lo político la resultante en ellos es la misma que la de un coleto recién estrujado. Sus lágrimas, sus arrecheras, sus prepotencias y sus agonías huelen a mierda. Son coleto putrefacto que se perfuma todos los días intentado ocultar su condición: encubridores (y defensores) del mierdero fabril global a la que le abrieron las puertas.


 (La foto fue tomada a estás miserias humanas en un restaurant mayamero el día que murió el nuestro)

Su ridículo papel ante la historia.



Su ridículo papel ante la historia.

Sus cerebros llenos de aguas servidas televisivas. Cuerpos sin vida, sin proyecto alguno. Convocados por las más frívolas agonías del mundo moderno. Repetidores, imitadores. Flojos, sin vergüenzas, carentes de aplausos y de señalamientos.

Arrechos por cómo los pobres les volteamos el cuentico nocturno que les echaban sus padres antes de dormir: este país es tuyo, desángralo y revéndelo, como hice yo.

Indignados ante la aplastante historia reciente: los pobres llevamos el volante de la Nación.

Deprimidos, vacíos, sin ninguna otra perspectiva que no sea el autoincendio, la autoconfusión y el autoflagelamiento.

Poesía y ficción barata, descomposición mental del este capitalino.

Como dijo El Comandante: “Échenle gas del bueno y me lo meten preso”

Terminen de volverse locos que en la pista seguimos venciendo.

¡Viva Chávez!


viernes, 21 de noviembre de 2014

Gobierno español desahucia a anciana de 85 años.

Después de una extensa campaña en redes sociales con la etiqueta #CarmenSeQueda para evitar que una anciana de 85 años fuera despojada de su hogar, no se logró el cometido. 
 
Sin embargo, el caso de Carmen deja en evidencia ante el mundo las políticas capitalistas e indolentes del Gobierno español.
 
Carmen, una anciana de 85 años, fue desahuciada por la policía española. Vecinos de Vallecas, una extensa zona de Madrid, denunciaron el hecho el pasado 20 de octubre y gracias a ellos no fue despojada de su hogar en ese momento. Sin embargo, no hubo solución habitacional para Carmen, que se quedó sin vivienda este viernes.

Con la etiqueta #CarmenSeQueda el pueblo español ha rechazado la insolencia del Gobierno español al dejar sin hogar a esta mujer mayor, que también presenta problemas de salud.

Mediante este video Carmen cuenta que ha vivido casi toda su vida en la casa de Vallecas, pero ahora casi “le debe su vida a un prestamista”

En Venezuela otorgan viviendas dignas al pueblo todos los Jueves de cada semana, mientras en España, cada día, a muchas familias el gobierno español los deja en la calle, desamparados.

Todo nuestro apoyo, incondicional, al pueblo de España.  FUERZAS!

 https://www.youtube.com/watch?v=P8F4EHKq_TY

Cisneros y Mendoza, vulgares delincuentes en traje de seda.

Chávez lo dijo clarito a Mendoza. “Aquí se acabaron los invulnerables, se acabaron las vacas sagradas, se acabaron. Esto es una Revolución, chico”

La familia Mendoza se salvó de vainita durante el siglo XIX. Por poco los agarra la revolución bovera. Se dice que luego de pirar de Caracas, terminaron en Trinidad y regresaron a Venezuela a los pocos años.
El aporte de la familia Mendoza a la economía venezolana consistió en fabricar cerveza, refresco (aunque la concesión de la Pepsi la tiene su amigo Cisneros), jabones y traerse toda la chatarra gringa de la postguerra para mecanizar el agro venezolano. Las concesiones para operar los molinos extranjeros también son obra de la genialidad bioética de la familia.

Contra ustedes, principalmente, va la Ley Antimonopolio firmada hace pocos días por el Presidente Maduro. Ya los veremos llorando y criticando que no le dejan comprar fábricas improductivas para importar y luego inyectar los dólares al mercado negro.

Un Monopolio se construye a punta de coñazo, fraude, mentiras, extorsiones, asesinatos, seduciendo funcionarios, en fin, delincuencia burguesa organizada y legitimada.

Busque la Guerra de las colas y verá como Cisneros y Mendoza se convierten en hampones de cuello blanco. Cisneros poseía la mayoría accionaria de la Liquid Carbonic (empresa gringa instalada en el país responsable de la producción de los gases necesarios para hacer el veneno refrescante y del proceso embotellador) y con ese jugoso poder comenzó a negociar con la Coca-Cola en secreto para quitarle el mercado a la Pepsi.

Intentó extorsionar a la Pepsi con el contrato fraudulento, pero la transnacional jamás pensó que se atrevería. Al día siguiente la Coca-Cola estaba a mitad de precio y se traficaba con los camiones de la Pepsi. Botaron todo el inventario de la Pepsi al río más cercano, endulzaron un poquito más la mezcla, la embotellaron y la sacaron como si fuera Coca-Cola de verdad. Con esa tranza hamponil Cisneros se garantizaba ser el primer exportador de Coca-Cola en América Latina.

Durante meses fue cotidiana la volteadera de camiones, el secuestro de los transportistas, la quemadera de vallas publicitarias, la escoñete de frenos, el asedio de galpones y mercados. Guerra venenosa.
Estas son las prácticas económicas que “modernizaron la Nación Venezolana”
¿Con qué moral pueden hablar Cisneros y Mendoza sobre economía productiva a estas alturas de la coñaza? Son unos bichos, unos ladrones, unos impostores, vulgares delincuentes en traje de seda.

¡Viva Chávez!

https://www.youtube.com/watch?v=KpdsyKy3mAU