viernes, 21 de noviembre de 2014

¿INFLACIÓN, COLAS?

La recién convertida en "sifrina" que ahorró todo el año para operarse las tetas y el culo, y que ahora critica las colas, no sabe que todo en lo que consiste su actividad cotidiana es en hacer lo mismo.

La percepción de la vaina engaña, como no tiene a nadie atrás, adelante, y no es una columna rígida hacia un establecimiento comercial en específico, se come el mojón de que anda brillando y libre por ahí, hace cola, todo el día, en círculos, hexágonos y demás figuras aún inexploradas por la geometría tradicional.

El capitalismo la volvió un catálogo con patas (se dedicará mientras dure el silicón en su cuerpo a producir plusvalía ideológica, y en el metro y autobús donde se monta por lo recién de las inyecciones inflacionarias, enriquecerá a todas aquellas empresas que trafican con el rímel, las planchas para el secado, las camisas ajustadas a los implantes y las cholitas estilo californiano) y la lanzó de un solo carajazo a la disputa y a la competencia feroz y silente que, al final, es una cola más.

Mientras visita centros comerciales y come en Burger King espera pacientemente detrás de otras que están más infladas para entrar, al menos una vez, en algún yate, VIP de discotecas caras o, en el peor de los casos, rescatar un tipo con carro que la lleve del timbo al tambo, entre restaurantes y casas con piscina para sentir que la inflación a la que recurrió con tanto esmero está teniendo efecto.

No tardará en subir sus nuevas fotos a las redes, y cuando llegué de nuevo al trabajo o universidad, las amigas les comentarán: ¡Qué bella sales en esas fotos! ¡Qué casa tan bonita y qué piscina tan gigante! ¡Qué yate tan hermoso!

Las susodichas, que aún por los efectos inflacionarios colectivos de nuestra coyuntura económica, no han reunido los reales suficientes para operarse entienden de inmediato que están hasta lo último de la cola, sabiendo que falta que jode para disfrutar de las bondades del placer capitalista que se promueve diariamente como algo realizable y financiable para cualquier economía nacional sin excluir a nadie, siguen siendo amigas de la recién convertida con el único objetivo de beneficiarse indirectamente del profundo efecto inflacionario.

El relato neoliberal en su máxima elaboración corporal, los yates, las discotecas caras con VIP arrechos y las casas con piscina son recursos finitos fáciles de contar, pero las aspiraciones y las expectativas son infinitamente superiores, la depresión y la tristeza, mecanismo natural para controlar los precios y por ende la demanda, se hace presente cuando las últimas de la cola (sin posibilidad de hacer lobby alguno) ven salir a las primeritas, esas mismas que le estampan (a través de las redes sociales), con toda la furia que expresa la sonrisa hipócrita y plastificada, el exacerbado placer que producen 1200 “Me Gusta”: combustible interno para seguir haciendo la cola silenciosa y difuminada que no respeta orden de llegada ni mucho menos necesidad alimentaria.


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jueves, 20 de noviembre de 2014

Ong´s, Asociaciones Civiles y demás carapachos financiados desde Washington.

Cuando las Ong´s, Asociaciones Civiles y demás carapachos financiados desde Washington se muerden y pican con las medidas del Presidente, quiere decir que se les está dando en donde más les duele.

Las Leyes Habilitantes son un golpe certero. Es un coñazo histórico donde los que terminan con el ojo morado son aquellos que a punta de soborno, fraude, trampa y estafa lograron erigirse como "empresarios nacionales": vulgares sirvientes que ponen la cédula, el número de registro mercantil y las licitaciones extemporáneas para saquear al Estado, teniendo como objetivo fundamental entregarles íntegramente el billete a sus amos de antaño con sede en Gringolandia.

El que se pica (o evade hablar de la situación porque no tiene que ver con sus intereses gremiales) es porque lo atapusaron de ají habilitante.

Maduro es el tipo y lo está demostrando todos los días. Dándole la cara a la guerra y convocándonos a ese punto de no retorno: recomponer nuestro espíritu económico nacional todos juntos en cayapa.
Que sigan hablando los equivocados, que Maduro va pa´ lante y el nosotros con él.

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Las leyes habilitantes (análisis especial)

Por la vía legislativa el Presidente de la República (Bolivariana) da una vuelta a las estructuras por dentro, en sus arterias–  que debe consolidar la nueva radicalidad democrática, perfilando jurídicamente la contraofensiva económica que, dependiendo del caso, cierra o ilumina los puntos ciegos de lo que malquebien podríamos llamar el aparato económico venezolano.


La raíz de 2014...

...la encontramos en el objetivo trazado y certificado en la Asamblea Nacional el 8 de octubre de 2013. El centro dinámico de la propuesta de la habilitante de "profundizar, acelerar y dar la batalla a fondo por una nueva ética política, una nueva vida republicana y una buena sociedad", en palabras del Presidente.

La perpetuación del proyecto, el punto de no-retorno que constituye este último hecho jurídico-legislativo desde la perspectiva de esta tribuna va en absoluta consonancia con lo que fue la promesa electoral del Gobierno de Calle desde sus inicios y contra todo intento desestabilizador: la radicalización democrática del presente político y el necesario saneamiento estructural de la economía son parte de la misma carta de garantías para el desarrollo fluido del Plan de la Patria.

Paralelo a la agenda golpista y al contragolpe, las medidas vía habilitante no cesaron, sino que dentro de su propio ritmo y sin dejar que la velocidad la imprimiera La Salida, en estos días se encuentra cumpliendo los objetivos planteados y que apuntan hacia la línea de flotación que vertebra los elementos favorables dentro de la lógica del proceso económico para llevarlo a una guerra contra nosotros mismos, la económica junto a la política. Seguimos en tiempos de guerra.


Saneamiento estructural de la dinámica interna (y hacia afuera)

La Venezuela que engordó deforme y dependiente en esa variable del capital periférico al servicio de los centros de poder global necesita para sobrevivir de un aparato (en lo público y lo privado) viciado, incompetente; un aparato que sea en sí mismo fuente de ingreso, productor de inestabilidad interna y matriz paralizante.

 Clave para el análisis: no es una coyuntura ni tampoco un evento especial, es la descomposición del capitalismo rentístico venezolano en su etapa infecciosa final, la fiebre creciente y progresiva. Las bases con las que se conformó la lisiada petroVenezuela del primer tercio del siglo XX hasta su estertor final con la llegada de Chávez a la presidencia en 1998 (y la refundación de la república) habían permanecido operativas.

Para ese momento y en ese específico punto histórico, las mañas, vicios y prácticas inherentes no impidieron que una nueva distribución del ingreso y una lógica estatal opuesta a la anterior (una en la que se pensó en todo el país y no en la exclusión planificada del siglo anterior) levantaran y volcaran pacíficamente (dentro de lo que cabe definirlo así) el país de la memoria perseguida (de todas las memorias) que se opondría a los postrados postradores de la dependencia, sus únicos beneficiarios, asumiendo el hito de ser gobernados por ellos y para ellos, por nosotros.

Una vez conquistados elementos clave (el acceso básico a la alimentación, la salud, la educación, la participación política e incluso la entrada a una variable del consumo suntuario), una vez superadas inercias y resistencias, encabalgando las contradicciones propias (o confrontándolas), llegamos al punto en el que el seguir avanzando obligatoriamente encontraría en el sistema nervioso de la economía un nuevo, brutal y peligroso obstáculo, puesto que dentro de esa lógica estructural la especulación, la corrupción y el burocratismo (trillizas de mierda) pudieran encontrar terreno fértil y esquivar cualquier voluntad moral sobre el desempeño del Estado (y el sector privado). El reflejo económico de lo peor que venimos entrañando hasta ahora.

La organización de la economía venezolana se encuentra profundamente viciada. En Venezuela nunca existió lo que se conoce como "capitalismo productivo". Lo que sí hubo fue una violenta penetración del capitalismo monopólico norteamericano. Ese también produce bienes y servicios, pero desde su lógica neocolonial importadora. El carnaval de concesiones del gomecismo abrió la cancha para las inversiones extranjeras que perfilara las bases de ese Estado al que aquí se le está dando su necesario punto y final. La Habilitante de Nicolás Maduro en el avance como hecho histórico de la Revolución Bolivariana signa la transición del Estado gomecista hacia el Estado chavista.

La profilaxis o el saneamiento de la economía venezolana pasa indiscutiblemente por pechar, en un primer momento, las ganancias del capital extranjero: colocarle límites, ponerlos a pagar impuestos, arrinconarlos con las leyes habilitantes. Y también pasa por pechar las ganancias de aquellos que hacen el papel de colador cuando baja el torbellino de la liquidez: quitarles (a los ricos y empresarios nacionales) una tajada importante de la jugosa pulpa que se niega a diluirse en la programación de un Presupuesto Nacional que aminore su dependencia de la exportación petrolera.

Lo dicho hace un año a propósito del lanzamiento de la propuesta Habilitante de Nicolás en agosto: "La corrupción en la Quinta república viene de la Cuarta. Esto es una verdad indiscutible. Pero decir que es la Cuarta, que obedece únicamente a factores de la Cuarta y es herencia pura y dura la única culpable–  es una aseveración absolutamente infantil. No fue una mera transferencia. La Quinta sostuvo y tradujo a su manera prácticas estructurales y una cultura burocratista que no se modificó sino que se consolidó hasta hacerse incompatible con el momento histórico. Es una de las fibras hondas que la misma profundización revolucionaria ahora toca y remueve".

El "caos constructivo" que siempre fue el proceso de la economía venezolana engendró a la clase dominante y clientelar más ignorante, más mediocre y más voraz de toda América Latina. Y es contra esa lógica perpetuable contra la que nos enfrentamos.
La Habilitante de Nicolás Maduro en el avance como hecho histórico de la Revolución Bolivariana signa la transición del Estado gomecista hacia el Estado chavista

Prolongando la línea (re)fundacional del Comandante

No existe divorcio alguno entre lo planteado por el Coman y el desarrollo actual del proyecto. La constante continuidad, tal vez menos espectacular dada la condición de irrepetible de una figura como él en el transcurrir del tiempo histórico, podría restarle visos de estremecimiento permanente pero no le resta potencia a la actual labor del presidente Maduro y el Directorio Revolucionario. Por el contrario, y desde una perspectiva que ataca directamente las prácticas cotidianas, la épica del Comandante se traslada al actual nosotros y a la conducción de Nicolás.

Dentro de las bases sólidas del Comandante figura la construcción de una nueva arquitectura estatal (desprovista de la burocracia seducida por delincuentes de cuello blanco), una nueva cultura política y, por primera vez en la historia, una propuesta de desarrollo económico colectivo. Las condiciones indispensables para el Plan de la Patria.

El discurso del presidente Maduro el 18 de noviembre parió 28 leyes habilitantes, pero también engendró una voluntad que venía perfilando desde que ganamos (en sintonía con las últimas ideas expresadas por el Comandante), tenacidad de fin de año que se manifestó en ir a profundidad estratégica y trastocar los sacrosantos privilegios de los acomodados, estén en la burocracia o en la empresa privada.

Leyes como la referente a las Zonas Económicas Especiales (reedición de los Distritos Motores de Desarrollo) tocan los intereses transnacionales y nacionales en cuanto inyecta recursos técnicos y financieros para una nueva circulación geográfica-territorial de alimentos y demás bienes y servicios en manos de la gente organizada.

Se suma a este mismo ataque la Ley Antimonopolios: impedir la cartelización, el boicot y abrir paso a nuevos canales productivos del amplio y ancho territorio nacional.

También se le agrega la Reforma al Código Orgánico Tributario y la nueva Ley de Impuesto Sobre la Renta. Pero más allá del análisis específico de los instrumentos legales, el momento en el cual se asume esta ofensiva agudiza el contexto político: cuestionar la sensación de confort de los sectores A y B, problematizar los subsidios que se diseminan en asuntos suntuarios, ampliar y territorializar el espectro económico, incluirnos en nuevos esquemas internacionales de inversión: alejarnos progresivamente de las macroinversiones gringas (o transnacionales, valga la redundancia) estafadoras y rearticularnos en la multipolaridad que hoy proponen los BRICS.

Meterse con los coroticos del pesebre

No hay acto político en la Venezuela Bolivariana que no tenga, obligatoriamente, un acto reflejo, una reacción en el sentido estrictamente político por parte del minusválido 1% dizque nacional. De las habilitantes del Comandante salió el golpe de Estado de aquel abril, el paro petrolero, la desestabilización permanente y la habitual respuesta antipolítica.

No hay forma de pensar que en esta oportunidad vaya a ser muy diferente, y que además ahora no implique a mayor número de afectados en la minoría nacional realmente existente: la casta de gestores y revendedores que han pervivido en el tiempo gracias a la acumulación delictiva de capital amparada por un Estado diseñado, justamente, para complementarse.

Las leyes habilitantes, quiérase o no, son, en la historia contemporánea de Venezuela, declaraciones de guerra. Anuncian las ofensivas y las campañas en el ámbito económico y espiritual, pervierten y vaticinan la reconfiguración del orden político (y moral) establecido. Incrementan la intensidad del desespero y la hora loca de gerentes, propietarios y la casta de cuadros medios que se invisibilizan en la administración pública y privada.

Que el aparato estatal venezolano ahora lo confronte el mismo Gobierno cortándole las malhadadas alas al avión del fachocriollaje no deja de ser el propio politraumatismo interno en las fuentes esenciales que hacen a esa casta ser lo que han sido y lo que hasta ahora son. Pero que más nunca serán.

La batalla ahora es contra las costumbres retardatarias de la que todos entrañamos una porción irremediable. Y es cierto, el petróleo determina nuestra vida social, política, cultural y económica, por tanto, la exigencia de subir los impuestos y las regalías de aquel año 2002 se mantuvo por arriba: la reacción fachopetrolera fue directa hacia él y estuvimos en la calle el 13A para traerlo de vuelta.

Estas leyes habilitantes encarnan una intención política mucho más profunda, más acentuada en la cotidianidad y por ende en la guerra, en los factores, circuitos, narrativas, tramas y éticas sobre las cuales se construye un país petrolero que se integró, con alguna tardanza típica venezolana, a la incertidumbre global: la descomposición turbocapitalista glocalizada.

El cielo encapotado anuncia tempestad. Preparémonos contra lo que suministrará la reacción y el idiotismo útil (veladamente servil) que ahora también proviene por la envejecida e infantilizada sección aquella de la izquierda.

Nada del esfuezo habilitante tiene sentido sin nosotros. Sigamos avanzando juntos, no hay otra forma de expulsar de nuestro organismo la lógica rentista, no hay otra forma de dar el salto definitivo para consolidar el nuevo ciclo histórico: la irreversibilidad del proceso revolucionario, hoy bajo la dirección de Maduro.
Dediquémosle esta parte del proceso a quienes la muerte nos ha secuestrado y que aquí también, en esta hora, están con nosotros y perviven en lo que estamos haciendo. Y en tanto que nos queda aún por hacer.
Contra la muerte vamos.

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Maduro acaba de firmar 28 Leyes Habilitantes.

Qué cosas, cómo funciona la distracción en tiempos de guerra irregular y de qué forma nos ponen a debatir lo que les interesa: cuestiones cosméticas, superficiales, puras apariencias.

Maduro acaba de firmar 28 Leyes Habilitantes y todavía no he visto el primer Twuit o estado de Facebook que seriamente acompañe, analice, reflexione y comente las importantes medidas que definen el destino de nuestra Nación. Sigo viendo a la gente pegada con la vaina de Chino y Nacho o cualquier otra cosa.

Maduro firmó una Ley histórica, la que tiene que ver con el Anti-monopolio. No sólo es el instrumento jurídico, sino la reflexión que guarda dentro de ella: los empresarios se hicieron clase económica a partir del fraude, el soborno, el pillaje, la especulación, la tranza y el delito. La organización de la economía venezolana tiene un dato fundacional: es profundamente hamponil y delincuencial.

No son más que vulgares ladrones con una pinta cacherosa. ¿O cómo creen ustedes que Delfino obtuvo las concesiones para hacer Parque Central? ¿Cómo se orquestó la quiebra del Banco Latino en manos de los Velutini/Tinoco? ¿Cuántas putas, drogas y seducciones ministeriales fueron necesarias para que fuese efectivo el menoscabo del presupuesto nacional al conseguir, una y mil veces, exenciones en los impuestos de importación para que las transnacionales ganaran por todos lados?

Es el delito, esencia y alma de nuestra economía nacional y de sus principales actores.

El Presidente, con este conjunto de leyes, cuestiona, reflexiona y hace el llamado de actuar colectivamente en función de reconstruir el alma económica de la Nación. Es la tarea y no se aceptan distracciones.
Aturdamos a los escuálidos, hagámosle el coro a Maduro.

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domingo, 18 de mayo de 2014

Poder Popular y Poder Social.

El fin central de una Revolución socialista es integrar el organismo social que el Capitalismo ha fragmentado, es devolver al hombre su condición de ser social y rescatarlo “de las heladas aguas del cálculo egoísta”. En esta tarea uno de los pasos fundamentales es la organización social, de ella depende el éxito del empeño integrador. De allí que es importante discutir lo que se hace hoy con el Poder Popular y evaluar si de verdad integra a la sociedad, si derrota la fragmentación. 
 
Veamos.
 
Según está establecido en la reciente Ley de los Concejos Comunales, éstos son organismos que tienen como universo a la comunidad. Allí se encargan de planificar, administrar, etc., los proyectos producidos por la comunidad en su propio beneficio. Aparentemente son instancias de Poder Popular, eso se piensa y eso se dice. Nosotros, contracorriente, sostenemos que: tal como están planificados, son lo contrario, son instancias que reafirman la fragmentación de la sociedad producida por el Capitalismo. Explicamos.
 
Los Concejos Comunales, aisladamente, sin correspondientes organizativos nacionales, regionales y municipales, sin instancias organizativas políticas, son unidades desintegradoras sociales, que fomentan la cultura del egoísmo, ya que reducen las miras y las preocupaciones de la población sólo a su entorno y, dentro del entorno, a lo económico. No estamos diciendo que son malos, decimos que sin otros complementos de organización social, actúan como agentes disociadores de la conciencia. ¿Entonces, qué hacer?
Es urgente construir los complementos de esos Concejos Comunales: primero, instancias de coordinación municipal, estadal y nacional, electos desde las comunidades, escalonadamente hasta la instancia nacional.
 
Segundo, y no menos importante, es necesario hacer la organización política de la sociedad, que debe tener la misma estructura que proponemos para los Concejos Comunales, pero diferentes objetivos y diferentes funciones. Serán funciones de formación política, de referencia moral, de reunir a los mejores. Los miembros de esta organización política revolucionaria, serán los últimos a la hora de los privilegios, y los primeros a la hora del deber y del sacrificio. Dicho en pocas palabras, la organización política revolucionaria será territorio para la formación del hombre nuevo. 
 
 Esta organización es imprescindible para que los Concejos Comunales no se transformen en reproductores de la conciencia capitalista. Es bueno recordar que la república oligarca no temía a la organización aislada de las comunidades, allí están las Asociaciones de Vecinos. La cuarta temía a la integración de la sociedad.
 
Sólo así, sociedad organizada, política y administrativamente, de forma vertical, de abajo hacia arriba, hasta llegar a lo nacional, y de forma horizontal en todos los núcleos sociales, no sólo comunidades, sino también fábricas, colegios, universidades, centros de trabajo, etc., sólo así, estaremos dando un paso definitivo para la integración de la sociedad, y yendo decididamente rumbo al Socialismo.
 
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez es socialismo!
 

¿Porque el gobierno de Obama se niega reconocer al presidente Maduro?

Aunque parezca un guión repetido no podemos dejar de analizar la realidad de Venezuela, presionada por una intensa campaña internacional, tanto en las multinacionales de la prensa privada, como en varios espacios parlamentarios en Latinoamérica y Europa, donde varios diputados de la derecha venezolana, han realizado dramas de novela, casi llorando sobre la violencia gubernamental, tratando de crear el falso escenario de una “guerra civil”, tratado de mostrar la imagen de un modelo antidemocrático. Esta visión falsa de la realidad trata de desconocer los logros alcanzados en 19 elecciones democráticas, donde el gobierno bolivariano logro 18 victorias, todas ellas avaladas por organismos internacionales, como la OEA, la Fundación Carter, el Parlamento Europeo, la UNASUR, entre otros, los cuales fueron veedores y testigos del sistema electoral computarizado que garantiza que los datos sean blindados (imposible de manipular).

Pero ¿por qué las informaciones de muchos medios privados han tratado de desfigurar la realidad de un país soberano, democrático e independiente? Porque para estos grupos de derecha nada de lo logrado existe, porque al parecer son como una fantasía, tal como lo dijera el Alcalde del Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, en la Mesa de trabajo con la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al manifestar que “…todos los logros certificados por la FAO, la CEPAL en materia alimentaria y económica, la ONU en la lucha antidroga, como los avances sociales en los modelos de integración, son inexistentes”. Estas apreciaciones del alcalde, ratifican una vez más la tesis nazi, de que una mentira repetida se vuelve realidad.

Porque el gobierno de Obama se niega reconocer al presidente Maduro Es importante establecer que el gobierno estadounidense es parte del conflicto interno en Venezuela. Los ataques constantes a los gobiernos de presidente Hugo Rafael Chávez, los intentos de golpe, el paro económico del 2002 y las acciones de Guarimbas del 2004, fueron avalados por el gobierno de George Bush y el de Barak Obama. Nunca en estos 15 años hubo una postura de respeto y reconocimiento al gobierno bolivariano, de la misma manera como se ensañaron con el Comandante Eterno de los venezolanos, certificaron su apoyo a la MUD y a los sectores de ultraderecha para desconocer el triunfo del presidente constitucional Nicolás Maduro. Estados Unidos fue la única nación en el mundo que desconoció las elecciones del 14 de abril, en el marco de la llamada a la violencia del ex candidato de la MUD, Henrique Capriles, quien llamo a sus partidarios a sacar su “arrechera” (rabia), generando acciones vandálicas que acusaron más de una decena de asesinados por las bandas derechistas.

Pero la actitud de no reconocer al presidente Maduro tenía detrás toda una estrategia, porque el gobierno de Obama, presionado por el Complejo Militar de EEUU, está obligado a obtener el petróleo de cualquier forma, porque ellos lo caracterizaron como si fuera su reserva estratégica, así como en su libros se dice que el Amazonas es parte de su protectorado, determinando de esa manera su intervención de acuerdo a su vieja doctrina Monroe, “América para los americanos” (pero que quiere decir para los EEUU), doctrina que aseguraron con sus decenas de invasiones y golpes de estado en América Latina. Retomamos algunas declaraciones de John Kerry Secretario de Estado, en una nota del 21 de febrero del 2014, de su puño y letra donde decía: “Estoy observando con creciente preocupación la situación en Venezuela. Pese a los llamamientos de la oposición democrática de ese país y la comunidad internacional, el Gobierno venezolano ha enfrentado a manifestantes pacíficos con fuerza y en algunos casos con vigilantes armados que pretenden apoyar al gobierno”.

A lo que agregaba, cubriendo los actos violentos de este sector que “Se ha encarcelado a los estudiantes y una figura clave de la oposición. Se ha limitado las libertades de expresión y de reunión necesarios para el debate político legítimo y justo apretado hoy las restricciones a los medios de comunicación, la revocación de las credenciales de CNN en español a los periodistas. No es así como se comportan las demócracias”. En otra parte de su mensaje dice “Pido al gobierno venezolano para un paso atrás en sus esfuerzos para sofocar el disenso a través de la fuerza y de respetar los derechos humanos básicos. El gobierno debe liberar a los miembros encarcelados de la oposición e iniciar un proceso de diálogo genuino con la oposición democrática”.

Esta visión de Kerry es una visión determinista y antidemocrática porque llama a que el estado venezolano no establezca el orden democrático interno, porque desde EEUU se financian tanto a las ONG como a los políticos de derecha con miles de dólares, una verdad certificada por los mismos documentos desclasificados del Departamento de Estado. Habría que preguntarle a Obama si las detenciones de militantes pacíficos en EEUU, la existencia de leyes QUE en EEUU niegan los derechos humanos, y el Habeas corpus, (como lo determina la ley Patriot, que le permite a este gobierno aplicar la “tortura” , aceptando la presión y amedrentamiento con interrogatorios con uso de la violencia) no son acciones que van contra cualquier modelo democrático, transformándose su sistema en un poder militar en el mundo que aplica acciones de guerra directa y acciones terroristas contra militantes deizquierda, progresistas, a través de la CIA y sus grupos de mercenarios.



Es importante mostrar la forma tendenciosa de los medios de prensa de EEUUSe ha demostrado que cadenas como CNN, ABC News, Newsweek y el Washington Post, ha mantenido varios programas y artículos permanentes sobre Venezuela, como si hubiera una guerra civil y una violencia del gobierno venezolano, tratando de crear una similitud con la situación que se generó en Ucrania, lo que coloca a estos medios como “grupos políticos” o instrumentos de la campaña intervencionista de EEUU.

Retomando algunas notas especificas señalamos que el New York Times reportó el 21 de febrero que “el gobierno de Nicolás Maduro estaba suprimiendo las voces disidentes”, y afirmó que la única estación de televisión que de manera regular trasmitía voces críticas del gobierno había sido vendida el año anterior y los nuevos dueños estaban "suavizando" las noticias”. Pero la realidad muestra que en Globovisión, la TV no mencionada por este impreso, siguen figuras de oposiciónque siguen declarando con frecuencia en la televisión venezolana, y también se ven imágenes de las protestas actuales, como las acciones vandálicas, que son mostradas por el canal Televisión en sus noticieros.

También nos parece importante citar a Jim Naureckas, director de Extra, la revista mensual de Fair, que “Hugo Chávez y ahora Maduro continuaron ganando elecciones calificadas como imparciales y transparentes”. Pero agrega “Periodistasestadounidenses tienden a identificarse con la oposición, la cual es generalmente más rica y mejor educada, ‘y no incidentalmente más blanca’ que los simpatizantesdel gobierno. Esto debería mantenerse en cuenta al leer reportajes desde Venezuela”.

El medio Extra ha cuestionado y criticado la agresiva manera en que el Washington Post, el Times y otros medios han cubierto los gobiernos de Rafael Correa de Ecuador, y Evo Morales de Bolivia. tomando como ejemplo, que en el 2012 elPost, en un reportaje titulado "Los nuevos autoritarios de América Latina”, afirmó que; “…más de dos décadas después de que se disolvieron las últimas dictaduras derechistas de América Latina, un nuevo tipo de líder autoritario está surgiendo, en varios países: presidentes democráticamente electos que gobiernan de maneras crecientemente no democráticas, porque estos ‘populistas carismáticos’ están representando el reto más serio a las instituciones democráticas en América Latinadesde los años 80’”.

Estos ejemplos dan una pincelada al modelo intervencionista de EEUU, con sus famosos lemas de “libertad de expresión” y “prensa libre” acuñados por el sistema capitalista de los Estados Unidos, que ha creado su modelo “democrático,” su política internacional, y en el que está basado su modelo unipolar del mundo, donde puede intervenir en cualquier nación del planeta, solo apelando a la defensa de sus “derechos democráticos”. Es por eso que los consorcios de prensa internacional y sus equipos de intervención crean las matrices para crear desestabilización, sabotaje, crean grupos de mercenarios, paramilitares, hasta grupos de los carteles de la droga, financiados por ellos, como ocurre actualmente en Venezuela, grupos a los que intenta pasar por estudiantes, todo esto es parte de su concepción de Guerra de Cuarta Generación.

jueves, 8 de mayo de 2014

28 años de la masacre de Yumare ejecutada por el gobierno adeco de Lusinchi.



Hace 28 años ocurrió uno de los sucesos más terribles de nuestra historia contemporánea, la masacre de Yumare. Operación militar, realizada contra civiles, que tuvo lugar en el sector Barlovento, caserío La Vaca del actual municipio Manuel Monge, en el estado Yaracuy.

A tan solo cuatro años de haberse cometido la Masacre de Cantaura en el estado Anzoátegui, el gobierno adeco de Jaime Lusinchi, representado por el ministro de Relaciones Interiores, Octavio Lepage, y el jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP, policía política durante la IV República), Henry López Sisco, volvió a ejecutar una operación dirigida a erradicar grupos de izquierda.
El 8 de mayo de 1986 nueve dirigentes sociales fueron capturados y posteriormente asesinados por un comando de la DISIP, a las órdenes del entonces comisario López Sisco.

Tras realizar la ejecución, los efectivos de la DISIP manifestaron que estas nueve personas “formaban parte de la guerrilla”. Sin embargo, los estudios criminalísticos y las evidencias ayudaron a demostrar lo contrario, y dejaron ver que lo de Yumare fue un ajusticiamiento, una masacre contra dirigentes sociales. Las incongruencias en las declaraciones de los ejecutores de aquella masacre permitieron detectar las mentiras y la confabulación para realizar la matanza.

Como justificación, los funcionarios alegaron un supuesto enfrentamiento armado, el cual se habría producido cuando se desplazaban por un lugar boscoso y fueron objeto de una emboscada por parte de los ciudadanos fallecidos. En el estudio criminalístico, no obstante, las evidencias revelaron que la zona donde todos los ciudadanos murieron estaba poblada de “vegetación baja, tipo pasto, grama y/o maleza, todos de muy corta altura, característicos de terrenos despejados, de gran iluminación”.
Además, de acuerdo con las experticias practicadas en los morrales que portaban quienes murieron en la acción, estos objetos “no presentaban perforaciones ni daños por proyectiles ni esquirlas”, a pesar de que varias de las víctimas habían presentado orificios en la región dorsal.

Tras los falsos testimonios dados por los responsables de la masacre, muchos testigos de ese lamentable incidente declararon que las nueves personas asesinadas por el comando de la DISIP habían sido primero detenidas, luego torturadas y, por último, ejecutadas. Posteriormente, los propios funcionarios les colocaron ropa militar encima de su ropa civil, con el propósito de presentarlos como guerrilleros.

Los declaraciones de los testigos revelan que las nueve personas ejecutadas extrajudicialmente eran, además de luchadores sociales, promotores del ideal bolivariano. Los fallecidos fueron: Rafael Ramón Quevedo Infante, Ronald José Morao Salgado, Nelson Martín Castellano Díaz, Dilia Antonia Rojas, Luis Rafael Guzmán Green, José Rosendo Silva Medina, Pedro Pablo Jiménez García, Simón José Romero Madriz, y Alfredo Caicedo Castillo.

No sería sino hasta 2011, 25 años después de la masacre, cuando se logró desmontar la versión sostenida por los funcionarios del gobierno de Jaime Luisinchi, cuando fiscales del estado Yacacuy lograron condenar a 13 años de prisión al general retirado del Ejército, Alexis Sánchez Paz, quien admitió su responsabilidad en los hechos de Yumare. Para el momento de los hechos, Sánchez Paz era coronel y director de la Escuela del Comando de Operaciones del Ejército.

También fueron acusados los exfuncionarios de la extinta DISIP, Oswaldo Ramos, Eugenio Creassola, Freddy Grangger, William Prado, Raúl Fernández, Adán Quero y Hernán Vega. En junio de 2009, el Ministerio Público también acusó al comisario jubilado de la DISIP Henry Rafael López Sisco, al tiempo que se pidió iniciar el proceso de su extradición desde Costa Rica.

A López Sisco se le imputan delitos de concurso real de homicidio calificado con alevosía por motivos innobles en grado de complicidad correspectiva en perjuicio de las nueve víctimas; y es también señalado por su participación en las masacres de El Amparo, Cantaura y El Caracazo; además de participar en el asedio a la embajada de Cuba en Venezuela, durante el golpe de Estado de abril de 2002.

La Masacre de Yumare, es tan sola uno de las decenas de masacres y delitos que la “democracia” adecocopeyana cometió contra nuestro pueblo por más de 40 años, crímenes de Estado impunes de una clase política anacrónica cuyos “renovados” representantes de hoy se mantienen en abierta conspiración contra nuestra revolución y sus líderes. Revolución que les ha revocado sus privilegios de élite y que junto a nuestro pueblo organizado son garantías de que estos hechos más nunca volverán a cometerse en suelos de la Patria.