jueves, 8 de agosto de 2013

El gobierno de Venezuela pide la democratización de la ONU



La sociedad humana y los pueblos del mundo son afectados por una nueva dominación global, los nuevos mecanismos de dominación son organizados por los grandes monopolios de la información, donde se crean la principales matrices de opinión, donde las verdades de una nación subdesarrollada o en vías de desarrollo, son deformadas por intereses económicos de las distintas  trasnacionales, que han creado un gran imperio del control de las materias primas y los recursos naturales del Mundo. 

En este sentido podemos señalar la necesidad de un cambio y una profunda  democratización en la Organización de Naciones Unidas (ONU), ya que sus autoridades han dejado de ser árbitros en los conflictos mundiales, para asegurar a los países y sus trasnacionales un negocio redondo,  la posibilidad de contratar empresas privadas de mercenarios (seguridad), los cuales han desarrollado, amplias actividades en Irak, Afganistán y en Libia bajo la licencia de reconstrucción de estas naciones, que fueron destruidas por guerras intervencionistas de EEUU y sus socios de la OTAN. Es como poner a cuidar una manada de ovejas al lobo.

El gobierno de Venezuela pide la democratización de la ONU

Nos parece importante citar parte del debate del Consejo de Seguridad de la ONU, en Nueva York, donde el canciller venezolano Elías Jaua recordó al presidente Hugo Chávez, durante la sesión de clausura de la Cumbre del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el año 2000. Donde dijo que “Proponemos que se aborde y se logre la democratización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pero en verdad que se haga porque si no, como dijeron muchos, podría perder credibilidad el mensaje y el discurso de la democracia y de la igualdad que tanto se oye en estos escenarios y que tan necesario es para impulsar los cambios en el mundo".

En canciller venezolano ratificó la posición de Venezuela respecto a la necesaria democratización de esta instancia de la ONU, integrada por cinco miembros permanentes (EEUU, Inglaterra, Francia, Rusia (ayer URSS) y China,  -con derecho a veto- y diez países rotativos. Jagua, en nombre de la presidencia pro témpore del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) que ejerce actualmente Venezuela  señaló que “este bloque económico reitera su apoyo a la reforma de la ONU, incluyendo al Consejo de Seguridad, con miras a darle mayor legitimidad y adecuarla a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados".

Alertó el gobierno venezolano a través de su canciller que "Se ha llegado al punto de utilizar al Consejo de Seguridad como plataforma para alentar intervenciones armadas, agresiones a países soberanos, pueblos, con la finalidad de fomentar la mal llamada política de cambio de régimen en contravención de todos los principios del derecho internacional”. A lo que agregó que "MERCOSUR ha sabido sortear estas situaciones con mecanismos democráticos y pacíficos sin bloqueos económicos, sin intervenciones militares, sin bombardeos indiscriminados, sin armar a ninguna de las partes en conflicto. Creemos que la única manera de derrotar a los violentos es con mayor democracia y con un método pacífico".

El gobierno de Obama ha fortalecido su sistema de espionaje mundial

Las prácticas ilegales de espionaje, denunciadas por el contratista de seguridad norteamericano, Edward Snowden, ponen en peligro la integridad de  naciones y ciudadanos, no distinguiendo si son aliados de EEUU, o caracterizados como enemigos.  Esta práctica intervencionista, ha creado una gran alerta mundial, porque se pone en tela de juicio el derecho internacional, el concepto de independencia y soberanía.  El poder asumido por el gobierno de Barak Obama, intenta crear  de un régimen político mundial, sustentando en que EEUU sea el Gendarme del Mundo y crear un mundo con un gobierno unipolar, donde sus aliados de la OTAN sean espiados, sean intervenidos y sancionados si no respetan el poder estadounidense en el mundo.

Este programa de espionaje mundial de EEUU fue dado a conocer por el ex técnico de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) Edward Snowden. El Gobierno de Obama, a través de sus órganos de seguridad inició una persecución contra Snowden, quien solicitó asilo a varios países, Bolivia, Ecuador, Venezuela, quienes ofrecieron darle asilo, ante su solicitud.

Pero las condiciones de su refugio en el aeropuerto de Moscú no le permitieron viajar a  América Latina. Ejemplo de la acción desmedida de EEUU, fue la violación del derecho soberano del presidente de Bolivia, Evo Morales, al no permitir la escala de su avión presidencial, en Portugal, España y Francia, siendo en Zúrich su parada técnica, donde fue allanado su avión, por ordenes de la OTAN y EEUU. Ante tanta violencia y la posibilidad  de ser ejecutado por espionaje, si era secuestrado por fuerzas especiales de EEUU, Snowden  también pidió asilo temporal a Rusia, país que le dio estadía por un período de un año.




MERCOSUR repudia acciones que puedan menoscabar la potestad de los estados

Ante esto hecho el Canciller Jagua informaba que el "Mercosur ha hecho gestiones para impulsar la discusión de este asunto en el seno de las Naciones Unidas para que se abra la investigación respectiva, se sancione y condene la practica violatoria del derecho internacional. Reiteramos nuestro repudio a las acciones que puedan menoscabar la potestad de los estados". A lo que agrego que “se rechaza la presión, hostigamiento o criminalización de un Estado sobre otro tras la decisión soberana de dar asilo humanitario consagrado en todos los convenios internacionales”.

Por último, el ministro venezolano  manifestó que “… estas acciones son un hecho totalmente aberrante e indignante, sobre todo cuando se pretende justificarlo en base a una legalidad interna de EEUU (…) Aunque éticamente es cuestionable, no puede ser ejercida más allá de sus fronteras. Ahí está la gravedad del asunto”.

lunes, 5 de agosto de 2013

La arquitectura de la desestabilización



Desde hace 14 años, en Venezuela, se ha instaurado un  proceso político y económico alternativo de inclusión social que ha desafiado los parámetros establecidos, por los centros de poder imperial, para la continuidad del capitalismo depredador.

La revolución bolivariana ha significado en muchos sentidos el despegue de la amarga noche neoliberal, pero por sobre todas las cosas, en el ámbito internacional, ha generado la posibilidad de reagrupamiento y la revalorización de las naciones portadoras de las diferentes fuentes de energía que mueven al mundo. Con la revolución bolivariana la OPEP, que estaba en vías de extinción, resucit{O y con ella la accesibilidad a mayores ingresos por renta internacional para los países productores.

Desde Venezuela se articuló un proceso de entendimiento con los países del mundo y fundamentalmente de la región desde los conceptos “multicentrico” y “pluripolar” que trascienden los acuerdos meramente económicos para afrontar la crisis internacional del capitalismo, posicionando una relación contrahegemónica a las alternativas neocolonialistas contemporáneas como el ALCA y los TLC.

Chávez y la revolución bolivariana volvieron a poner sobre el escenario internacional, luego del fracaso de la experiencia socialista soviética en el siglo XX, la contradicción Capitalismo–Socialismo, con una visión renovada, dialécticamente fortalecida desde la experiencia de los pueblos oprimidos poseedores de las riquezas naturales. La estrategia de “complementariedad” impulsada desde la política exterior del gobierno del presidente Chávez, con sus respectivos acuerdos económicos, políticos y sociales, abrió la oportunidad para que los gobiernos con menores capacidades industriales o energéticas, pudieran afrontar la crisis internacional, con el menor impacto negativo posible sobre la dignidad de sus pueblos.

Esta realidad bolivariana, con el correr de los años se ha vuelto una referencia peligrosa para los centros de poder tradicionales, generando un paradigma irreconciliable con el desarrollo estratégico del capitalismo neoliberal y su proceso de concentración de riquezas y acumulación de capital.

Desde los inicios del proceso revolucionario la derecha trató de abortar su continuidad en el gobierno. Militó fervorosamente contra la aprobación de la constitución de 1999. A dos años de gobierno protagonizó un golpe de estado con apoyo extranjero y organizó un golpe económico mediante la paralización de la producción en la empresa petrolera PDVSA. En el 2004 organizó un referendo revocatorio contra el presidente Hugo Rafael Chávez Frías y para las elecciones del 2005 se retiran de las mismas tratando de provocar una crisis institucional.
Muchos de estos acontecimientos tuvieron una cuota de sangre popular, pero hubo intentos temerarios para derrocar a la revolución que por una efectiva labor de inteligencia pudieron abortarse, evitando un genocidio.  Entre ellos podemos citar los acontecimientos en torno a la quinta “Daktari” en el año 2004. Hecho que no podemos dejar de recordar, dadas las características del plan que viene denunciando el político y periodista José Vicente Rangel en contra del gobierno revolucionario y de la persona del presidente Nicolás Maduro.

En el trabajo “La invasión paramilitar, operación Daktari” de los investigadores Luis Britto García y Miguel ángel Pérez Pirella[i] se recogen una serie de evidencias que adquieren plena vigencia a la hora de evaluar las informaciones que arrojan las actuales investigaciones sobre una posible desestabilización en marcha.  Cabe recordar que a este episodio se llega después del Golpe Fascista y del Paro Petrolero y en el marco investigativo aparecen dos figuras  que cobran vigencia en la actualidad. Los aviones F16 y los paramilitares colombianos.

En aquella oportunidad, como se recoge en el trabajo mencionado, en una reunión de los conspiradores, se le pregunta a un oficial de la Guardia Nacional ¿por qué traer paramilitares? Y un comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel, respondió que «había que usar paramilitares colombianos porque, primero, no eran venezolanos, y segundo, esos no iban a mirar para atrás para disparar, no iban a tener ningún remordimiento de conciencia y a ellos lo que les interesaba era cobrar, así que era más eficiente usarlos que usar tropas venezolanas que iban a tener problemas de conciencia, que no iban a querer atacar a sus compañeros».

En cuanto a los aviones F16 [ii] cabe mencionar que estos son los aviones que operaban muchos de los oficiales de aviación en la “Cuarta República” que hoy están en el exterior y que son los que operan los países ligados a las operaciones desestabilizadoras planeadas desde Estados Unidos, y que, como también se menciona en el libro que recomendamos, se habrían intentado utilizar para asesinar al presidente Chávez cuando se realizara un Aló Presidente y cuando se concretara la operación Daktari. (anexo página 89 del citado libro).

Desde 1999 el proceso bolivariano tuvo que enfrentar distintos acontecimientos desestabilizadores y provocaciones de todo tipo, pero el momento de mayor fragilidad devino con el fallecimiento del comandante presidente Hugo Chávez Frías, nunca antes como ahora los enemigos de la revolución  se han sentido tan confiados en poder terminar con nuestro proceso de cambio y están dispuestos a todo.

Como hemos podido apreciar en estos últimos meses la situación nacional e internacional ha tomado ribetes significativos en el marco de la acción desestabilizadora de la derecha. Los intentos de descalificación a la investidura presidencial del compañero Nicolás Maduro y a las instituciones del estado han generado una serie de desencuentros fundamentalmente con gobiernos que participan de acuerdos como la UNASUR y CELAC y que también forman parte del agrupamiento que lidera Estados Unidos para ganar influencia en la región. Influencia perdida a manos del comandante Chávez en aquella jornada memorable de Mar del Plata, Argentina, cuando el ALCA quedo enterrado y que al parecer el imperialismo quiere resucitar a como dé lugar.

¿Cómo se enmarca todo esto en la filosofía hemisférica de Estados Unidos?

El imperialismo, como siempre, se ha plegado al argumento subversivo de la derecha venezolana, con declaraciones  provocativas e irresponsable de manos de las voceras Roberta Jacobson y últimamente Samantha Power[iii] apuntalando ala derecha venezolana que ha acudido una vez más a EE.UU para desarrollar sus planes en una mancomunión ideológica y política funcional. Esta unión goza de un lugar privilegiado para la ejecución de los planes del Comando Sur de los EUA, que ve como “socios” a los genuflexos opositores venezolanos

La “Misión del Comando Sur” es entre otras cosas:

“Realizar operaciones militares y promover la cooperación de seguridad para lograr los objetivos estratégicos de Estados Unidos”. La “Visión 2016”, “organización inter-agencial conjunta y líder que procura asegurar la seguridad, fomentar la estabilidad y facilitar la prosperidad en las Américas”, desde su criterio colonialista y en el marco para el futuro, caracteriza “La definición oficial de la estrategia del Departamento de Defensa es “una idea o un conjunto de ideas prudentes para emplear los instrumentos del poder nacional en forma sincronizada e integrada, con el fin de alcanzar los objetivos del teatro de operaciones, nacionales y / o multinacionales”.

Para “CUMPLIR LA PROMESA: 2016” plantea: Debemos trabajar juntos, como socios, para hacer realidad la “promesa” de prosperidad futura de nuestro hemisferio compartido. El éxito en el año 2016 depende de la creación de un ambiente de seguridad hemisférica que nos incluya y nos beneficie a todos.  En el caso particular de Colombia, según consta en el “Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los Gobiernos de la República de Colombia y de los Estados Unidos de América”  del 03/11/2009, ser “socios” significa generar las facilidades operacionales para el despliegue de esta estrategia continental,y se materializa de la siguiente manera.

Artículo IV
Acceso, uso y propiedad de las instalaciones y ubicaciones convenidas

1.       El Gobierno de Colombia, de conformidad con su legislación interna, cooperará con los Estados Unidos, para llevar a cabo actividadesmutuamente acordadas en el marco del presente Acuerdo y continuará permitiendo el acceso y uso a las instalaciones de la Base Aérea Germán Olano Moreno, Palanquero; la Base Aérea Alberto Pawells Rodríguez, Malambo; el Fuerte Militar de Tolemaida, Nilo; el Fuerte Militar Larandia, Florencia; la Base Aérea Capitán Luis Fernando Gómez Niño, Apíay; la Base Naval ARC Bolívar en Cartagena; y la Base Naval ARC Málaga en Bahía Málaga; y permitiendo el acceso y uso de las demás instalaciones y ubicaciones en que convengan las Partes o sus Partes Operativas.  Para tal fin, las Partes Operativas establecerán un mecanismo de coordinación para autorizar el número y categoría de las personas (personal de los Estados Unidos, contratistas de los Estados Unidos, empleados de los contratistas de los Estados Unidos y observadores aéreos) y el tipo y la cantidad de equipos que no excederá la capacidad de las instalaciones y ubicaciones convenidas.

2.       Si bien se ha discutido mucho sobre la tal presencia norteamericana en Colombia y sus planes reales, lo concreto es que el acuerdo existe, la identificación estratégica del gobierno colombiano con las políticas de EUA es apreciable y la instalación tecnológica permitida por el mismo al Comando Sur, también consta en el acuerdo citado y constituye una base material para que las denuncias que están en proceso de investigación tengan asidero.

“Para poner en práctica las disposiciones de los numerales 1, 2, 3 y 4 del presente artículo, las Partes, a través de sus Partes Operativas, tienen la intención de suscribir uno o más acuerdos de implementación en los cuales se establecerán los protocolos de seguridad y los términos y condiciones para el acceso a dichas instalaciones y ubicaciones, así como a los edificios, las estructuras inamovibles y los montajes construidos por los Estados Unidos para su uso”.

Es por ello, que ante tanta impunidad y ante la gravedad de las investigaciones en curso, el gobierno bolivariano deba tomar medidas de resguardo preventivas, como lo ha manifestado el presidente Nicolás Maduro al anunciar el despliegue en todo el país del sistema antiaéreo más poderoso del mundo[iv]. 
Algunos escépticos, pierden la dimensión política de las evidencias ante la magnitud de los hechos y piensan que nada va a ocurrir, pero desde adentro y desde fuera del país, hay quienes trabajan denodadamente para que este proceso se acabe…. “Bajo el lema “Que se vayan todos”,  el periodista Leocenis García junto a otros venezolanos han venido promoviendo una gira nacional llamando al pueblo a activar el poder Constituyente. “En un mes empezamos la recolección, viene un cambio desde abajo hacia arriba, con el pueblo, con los partidos, con los independientes, con los estudiantes, con los campesinos, con todos” dijo.

Asimismo, agregó que “basados en los artículos 347, 348 y 349 de la Constitución se puede convocar con el 15 % del Registro Electoral Permanente, unas 2 millones 800 mil firmas, una Asamblea Nacional Constituyente que puede transformar el Estado, es decir, destituir a todas las actuales autoridades, y devolver la Constitución a su origen aprobado en Referéndum en 1999, lo cual elimina la enmienda y reelección indefinida metida por el Gobierno en su momento” [v]. ¿Cómo se articulan  estas acciones que se vienen llevando a cabo desde la oposición con el accionar del Departamento de Estado norteamericano? Wikileaks, el sitio que difundió millones de telegramas internos del Departamento de Estado, nos ilustra de como el ex embajador estadounidense en Venezuela, William Brownfield, reveló cómo su país alimentó la oposición a Hugo Chávez con ideas y millones.  El telegrama, enviado desde la embajada de EE.UU. en Caracas en noviembre de 2006, detalla cómo docenas de organizaciones no gubernamentales recibían financiamiento del gobierno norteamericano por intermedio de la USAID y de la Oficina de Iniciativas de Transición (Office of TransitionInitiatives –OTI–). Este operativo incluyó a “más de 300 organizaciones de la sociedad civil venezolana”, que iban desde defensores de los discapacitados hasta programas educativos.

En apariencia, esos programas tenían objetivos humanitarios, pero el propio embajador Brownfield detalló los objetivos reales de esas inversiones: “La infiltración en la base política de Chávez… la división del chavismo… la protección de los intereses vitales de EE.UU… y el aislamiento internacional de Chávez”, agregando que el “objetivo estratégico” de desarrollar “organizaciones de la sociedad civil alineadas con la oposición representa la mayor parte del trabajo de USAID/OTI en Venezuela”.

Todas estas evidencias y muchas más, que irán surgiendo en el tránsito a las elecciones de diciembre de 2013, habrá que tenerlas en cuenta pues forman parte de la arquitectura del plan de desestabilización que operan los enemigos de la revolución, por eso nada más claro y evidente que las palabras que pronunciara uno de los líderes más activos de la conspiración en la patria de Bolívar, Leopoldo López: “No estamos para esperar 6 años a que se dé un cambio en Venezuela”

sábado, 3 de agosto de 2013

Política, Democracia y Socialismo.



Al examinar los últimos 50 años de la historia, tal como opinan los teóricos norteamericanos James Rosenau y Mary Durfee, se puede observar que la Guerra Fría no estimuló el cambio, sino que lo enmascaró y que al finalizar el mundo bipolar, apareció la globalización como paradigma que trata de expresar una visión del orbe, un marco conceptual, ideológico e interpretativo, el cual ha sido aceptado sobre todo por aquellas sociedades que no tienen un modelo propio para enfrentar desde sus perspectivas un futuro que sea posible y que no repita las concepciones impuestas desde el exterior.

Este marco de referencia trata de mostrar una visión particular de la democracia y la libertad de mercado que no siempre responde a los intereses de nuestros pueblos, ya que como fuerza dominante desde la última década del siglo XX, la globalización ha estado marcada por los aspectos económicos y por la expansión de los mercados, limitando el desarrollo humano y provocando beneficios para algunos y marginación para la mayoría. En un ámbito ideal, desde la visión  reformista,  este proceso podría llegar a tener un rostro humano si se lograra una nueva aproximación desde los gobiernos, si es que ella preserva las “ventajas ofrecidas por los mercados globales y la competencia”, pero que permita al mismo tiempo que los recursos  humanos, comunitarios y ambientales aseguren que la globalización trabaja para los pueblos y no  para las ganancias. Es la visión social demócrata que trata de conciliar los intereses del mercado con los intereses de los pueblos. Con Juan Pablo II rechazan el neoliberalismo salvaje, pero no hacen nada por cambiar el estado de la situación.  

Por otro lado, la política juega un papel trascendente, al igual que la cultura, lo cual se debe tener en cuenta si le queremos dar coherencia a un mundo donde los nacionalismos, los conflictos étnicos y la religión han adquirido relevancia en la agenda actual, todo lo cual es contradictorio con la globalización abarcante que pretende hegemonizar costumbres, tradiciones y hábitos, a fin de hacer de los pueblos, meros objetos de uso. Dicho en palabras del presidente Rafael Correa, “…una globalización que no busca crear sociedades planetarias, sino tan solo mercados planetarios; que no busca crear ciudadanos del mundo sino tan solo consumidores del mundo”. 

Hoy, quienes hacen política tienen que ocuparse de temas como la corrupción, el narcotráfico, la protección del ambiente, las minorías, la pobreza y la exclusión. Además, la presión del mercado para que el Estado limite su accionar a áreas estrictamente administrativas, ha obligado al primero a iniciar un proceso de modernización que le permita mantenerse como actor importante, cuando el mercado no ha podido legitimarse como referente valorativo- normativo de las sociedades.

En este contexto, se ha empezado a vivir un nuevo ambiente cultural donde pugnan por un lado, las tendencias por imponer formas de actuación y de consumo ajenos a las culturas tradicionales y por otro, aquellas que en medio de la vorágine mas-mediática trata de mantener un espacio que le dé sentido a la política y que le permita actuar en sociedad.

Este es el marco para que la democracia  cobre su verdadero valor, poniendo al ser humano en el centro de su interés y de su acción. La democracia no debe ser entendida como un punto de llegada, sino como un camino a ser transitado, en el cual, asumir las transformaciones de la política permitirán que ese recorrido sea más provechoso, garantizando el espacio para el libre desarrollo de la actividad de los hombres.

En América Latina, la situación de extrema pobreza afecta a la tercera parte de la población, que subsiste con ingresos inferiores a un dólar por día por persona. El 20% más pobre de la población recibe menos del 4% del ingreso en tanto que el 10% más rico recibe más del 30%.

Por ello, uno de los grandes retos que enfrentan los países latinoamericanos radica, precisamente, en lanzar la justicia social, para lo cual es indispensable crear riqueza y que ésta sea bien y equitativamente distribuida.

En algunos países de la región, a la crisis económica y la complicación social corresponden deformaciones y carencias culturales y tendencias a la anarquización política; patrones de tipo pragmático o utilitarista, sobrevaloran el dinero, el éxito y el poder económicos logrados  con cualquier método y a cualquier precio. Recurrir al autoritarismo, a la coerción, la violencia y el menosprecio a la democracia y el imperio del derecho son preferidos tanto por grupos que pretenden conservar el status quo como por los que buscan destruirlo y reemplazarlo. Asimismo, en varios países de Latinoamérica existe una crisis de los partidos políticos y los parlamentos, que a su vez se integran en la constelación de factores y procesos con efectos negativos para el sistema y la vida de la democracia. Así, el reordenamiento de las fuerzas y sectores políticos, ya no obedece solamente a las prioridades del desarrollo, sino también y de manera fundamental a la estructuración del poder estatal en torno al proyecto democrático. De modo tal que las nuevas alianzas que se realizan bajo el signo de la democracia, deben hacerse siempre sobre la base del máximo consenso. En todo caso, el llamado a la participación resulta por demás imperativo para la consolidación del proyecto democrático, sin embargo, no hay que obviar que las tendencias en contra de la organización de la política de ese modo se revelan en nuestros días muy persistentes, obligándonos a permanecer siempre atentos a las repercusiones que esto pueda tener.

Esta situación obliga a que el discurso democrático actual en América Latina conlleve signos forzados que expresen la voluntad de apertura hacia la participación popular, como muestra real de la voluntad política de hacer cambios; esto es, practicar y reconocer la política democrática como un vínculo permanente entre los ciudadanos y el gobierno. Este se establece y reconoce las libertades civiles, los derechos políticos básicos, el principio de la mayoría y los derechos de las minorías, elecciones libres y el respeto total a los derechos humanos, para la regeneración de la vida ciudadana, el fortalecimiento de las organizaciones intermedias entre las que destacan los partidos políticos, pero también los sindicatos, las cooperativas y otros grupos de interés organizados en la sociedad.

No se puede negar que la democracia ha ampliado los espacios de libertad, la actuación de la sociedad, la responsabilidad política, el control civil de las fuerzas armadas y ha dado lugar a una preocupación veraz por la equidad social y una distribución más justa de las riquezas, sin embargo, es evidente también que persisten los enclaves autoritarios, precariedad de las instituciones representativas y de los derechos de los ciudadanos, así como niveles intolerables de exclusión y pobreza.

Este contexto de realizaciones no obsta para decir que hoy, todo ello es insuficiente. Muchos se preguntan por qué en un país como Brasil con un gobierno de izquierda, se han producido las multitudinarias manifestaciones populares de protesta. Son las mismas que se han realizado en años recientes en países como Túnez, Egipto, Grecia, España, Chile o Estados Unidos. Los participantes no luchan por la revolución ni por el socialismo. Sólo exigen democracia, participación, justicia y equidad. Todas podrían ser consideradas demandas liberales que están consagradas constitucionalmente y que seguro fueron objetivos de campaña de los partidos en el gobierno sean estos de izquierda o derecha. El problema no pasa por ahí. Es mucho más profundo. Es el de un sistema en crisis que no es capaz de  dar respuestas a las demandas populares. Es cierto que los gobiernos del PT han sacado de la pobreza a 30 millones de brasileños y nadie puede poner en duda que esa es una acción revolucionaria, pero no basta. Varios millones continúan aún excluidos.  Ni hablar de aquellos países gobernados por la derecha donde la respuesta es más represión y más medidas neoliberales.

Sólo una democracia plena, participativa, solidaria y equitativa en la que los pueblos dejen de ser objeto para transformarse en sujeto de la política puede producir los cambios necesarios. Cuando las posibilidades económicas no lo permiten, la conciencia consentirá comprender las dificultades, de manera que pueblo y gobierno sean uno sólo en la búsqueda de las soluciones. Ello, únicamente es posible en socialismo. 

La integración y la unidad en América Latina, legado del presidente Chávez



Este domingo pasado se cumplieron  59 años del nacimiento del comandante y presidente Hugo Chávez, su vida y su obra son un legado imprescindible para Venezuela y los pueblos latinoamericanos.  Hoy sería imposible en cualquier análisis dejar de estudiar su obra, sus discursos y su concepción estratégica continental de unidad entre los gobiernos y pueblos de Latinoamérica. Un cúmulo de experiencias y ensayos, su práctica consecuente le permitieron organizar con el pueblo una Constituyente, para en referéndum aprobar la constitución Bolivariana de Venezuela que sería la base de sus programas de la patria en cada periodo electoral durante 14 años de gobierno, sin perder ninguna elección.  Sería en otro análisis donde podríamos profundizar el  carácter de la carta magna, como el más amplio en deberes y derechos ciudadanos, su énfasis en la  independencia y la soberanía, así como la defensa del carácter popular de la revolución bolivariana, tal como reza en la definición del modelo venezolano, una Democracia Participativa y Protagónica.

La pasión por la historia y la obra del Libertador Simón Bolívar, marcó su compromiso político desde su juventud en el Ejército Venezolano, donde forjó el movimiento bolivariano, base de la asonada militar de 1992 para deponer el gobierno corrupto y criminal del entonces presidente Carlos Andrés Pérez, padre de la reforma neoliberal y de la masacre popular conocida como el Caracazo en 1989, corresponsable de décadas de corrupción y abandono social, de generar altos niveles de pobreza, falta de trabajo y deseguridad social.

Su paso por la cárcel forjó su carácter de líder militar y popular, su sueño de continuar y cimentar el testamento de Bolívar,  el que en sus últimos días de vida en Santa Marta manifestó que “he arado en el mar”, ante la traición de la oligarquías criollas de Colombia y Caracas.  Ese compromiso inmortal con la historia llevó al comandante Chávez a forjar el ALBA, la UNASUR y la CELAC. Esta última organización seria el sueño del libertador, de ver la América una sola desde el Rio Negro hasta la Patagonia unida.  Hoy, pese a la diversidad  ideológica, se han logrado acuerdos políticos, económicos, sociales, militares, se crean intercambios entre naciones latinoamericanas, en el bicentenario de la independencia.

Esta nueva realidad  no está exenta de desafíos externos, las presiones  de EEUU y el gobierno de Barak Obama, que aspira un continente balcanizado y sumiso al neoliberalismo, a los acurdos del ALCA, a los ajustes del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), bajo la tutela del Ejército de Estados Unidos, con sus bases y portaviones. Ante estas provocaciones y planes desestabilizadores, la única garantía es la unidad de los gobiernos latinoamericanos y  de los pueblos, el fortalecimiento de los instrumentos regionales y continentales.

La creación de un mundo multipolar como lo manifestara el comandante Chávez, en sus viajes a Europa Oriental, a Asia, África, en su largo peregrinar de 14 años por la unidad mundial de los pueblos y naciones soberanas,  no puede quedar en un sueño bolivariano. Debe ser una verdad tangible y un deber de la conciencia en el pueblo venezolano, latinoamericano y mundial, sobre la construcción de un nuevo mundo, contra la destrucción del planeta, por la soberanía e independencia de las naciones, de sus recursos y de su historia. Esto fue parte del legado de un gran hombre y estadista, por la defensa de los pueblos y el futuro de América Latina y la sociedad mundial.      

La necesidad de profundizar la lucha contra la corrupción y elevar la eficiencia

No es casual que toquemos el tema de la corrupción y la eficiencia, es parte de las últimas decisiones del presidente Chávez en su mensaje al pueblo venezolano en diciembre del 2012, donde informaba que se iba a operar a Cuba.  Sus palabras vislumbraban su fatal partida, nada dejó al azar, desde la designación del candidato a la presidencia, el hoy presidente constitucional Nicolás Maduro, hasta la construcción de la organización popular, en su alegato “Comunas o Nada”, como otros temas de urgencia para el desarrollo de la revolución bolivariana.

La corrupción ha sido definida en muchas oportunidades como un monstruo de muchas cabezas, porque logra infiltrarse en los mecanismos de gobierno.  Se basa en la conocida frases de que “cada hombre tiene su precio”, atribuida por la historia a Napoleón Bonaparte, que no sabemos si es fabulada. Pero si sabemos que muchos empresarios y políticos han aplicado su capacidad de corromper a funcionarios públicos, desde los comisionistas, los gestores, hasta “el pana que tiene el contacto”, han creado desde décadas un estilo de corrupción perversa, apropiándose de los erarios públicos y los fondos de las Misiones Sociales, o los recursos para viviendas, hasta el desvió de créditos a Fundaciones o Consejos Locales, hacia intereses personales.

La necesidad de una lucha frontal contra la corrupción, implica altos niveles de honestidad e integridad, porque han sido décadas de descontrol, que vienen de la Cuarta Republica, pero que son parte de esta nueva Republica.  En ese sentido se deben revisar e investigar a los funcionarios que serán parte de las investigaciones de los delitos y sus agravantes, porque serán presionados por los corruptos y sus testaferros, porque se han acostumbrado a violar la ley, porque no se crearon los mecanismos de control.  Además la contralorías en su mayoría no ha realizado su papel de control, seguimiento y denuncia de funcionarios que caigan en delitos económicos.

Se han logrado varias detenciones y averiguaciones en hechos de corrupción

Se ha avanzado en la detención de algunos casos de corrupción, en empresas del estado, en algunos funcionarios de ex gobernaciones, como en instituciones como el SENIAT. También se ha realizado recientemente el desafuero por la Asamblea Nacional del diputado opositor Richard Mardo por las denuncias sobre defraudación tributaria y legitimación de capitales que reposan sobre él, hecho que generó una defensa cerrada de los diputados opositores, sobre un hecho no político.

Además este hecho  no es nuevo, porque el Diputado José Caldera, miembro  del mismo partido de Mardo, Primero Justicia (PJ) fue descubierto en una filmación en un hecho de corrupción, al recibir fondos privados sin ser informados al Consejo Nacional Electoral (CNE), porque eran para apoyar al gobernador Henrique Capriles.  Lo llamativo de este hecho, es que el video fue enviado al gobierno por sectores de la oposición,para sacar del juego a Caldera, como candidato Alcalde y beneficiar a otro vinculado a Capriles, como se dice: “cuando el río suena porque piedra trae”.

Este nuevo desafió contra este flagelo no puede ser coyuntural, debe ser una tarea constante en cada Estado de Venezuela, deben crearse mecanismos de interrelación con las comunidades, con los vecinos, acudir a asambleas populares y analizar sus denuncias, así como ejercer contralorías en la instituciones del estado, para verificar los usos de las partidas y créditos adicionales. El uso de los Consejos Locales como contrapartida al estado, es otra manera sana de evaluar, rectificar y determinar si existe un delito, porque para vencer el monstruo de muchas cabezas, se debe acoplar la investigación, con la ética y la moral del equipo investigador, y con la contraloría popular.  Sólo de esa manera avanzaremos en profundizar la revolución bolivariana.

jueves, 11 de julio de 2013

La rebelión latino-caribeña estremece a la OEA

La dura condena de los gobiernos latinoamericanos y caribeños en la OEA a la violación por países europeos de la inmunidad del presidente de Bolivia, Evo Morales, subraya el colosal cambio político que vive nuestra región. Sí, nada menos que en la OEA, tan acertadamente definida como ministerio de colonias de Washington. El hecho de que la resolución se adoptara con las reservas explícitas de Estados Unidos y Canadá y pese a su evidente contrariedad la hace aún más sobresaliente.

¿En qué otra región del mundo es posible ver hoy tan contundente pronunciamiento colectivo de independencia y soberanía respecto al imperio? Es verdad, el proyecto aprobado fue presentado por Bolivia, Venezuela, Ecuador y Nicaragua –miembros de la Alba con nítidas posturas antimperialistas-, pero no es menos cierto que recibió el apoyo de todos los gobiernos latinoamericanos y caribeños nada menos que en estos términos: “(la OEA)condena las actuaciones que violan las normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los Jefes de Estado” y “hace un firme llamado a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España para que brinden las explicaciones necesarias sobre lo acontecido con el presidente Evo Morales, así como las disculpas correspondientes”.

Cómo serían de fuertes la indignación allí expresada, de sólidos los argumentos nuestroamericanos y de inconsistentes las explicaciones presentados por los embajadores de Francia, Italia, España y Portugal que hasta el insulso Insulza, secretario de la OEA -quien carecerá de otros atributos pero no de olfato político-, espetó a las ex potencias coloniales europeas: “(la acción contra Evo Morales) es una grave ofensa que ha dejado una herida” en las relaciones entre América Latina y Europa. “Esto de hoy pasará, aprobaremos la resolución y nos iremos, pero el caso es que los hechos no han sido aclarados y la mejor forma de resolverlo sería la transparencia”.

 Y es que desde que se produjo la agresión contra Evo la reacción de los gobiernos de la región fue, con distintos matices, de condena casi unánime. Desde un principio sobresalieron por su combatividad y solidaridad con el digno presidente boliviano, Ecuador, Argentina, Venezuela, Brasil, Cuba, Uruguay y Nicaragua, cuyos líderes mantienen firmes posturas de independencia y soberanía. Sin embargo, gobiernos derechistas como los de la Alianza del Pacífico –México, Colombia, Perú y Chile- también suscribieron, con ligeras modificaciones, la declaración propuesta por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.

Diego Pari, embajador de Bolivia ante la OEA, aseguró que la resolución que emitió ese organismo sobre el incidente aéreo que sufrió el presidente Evo Morales fue “clara” y “contundente”.

Diego Pari, embajador de Bolivia ante la OEA, aseguró que la resolución que emitió ese organismo sobre el incidente aéreo que sufrió el presidente Evo Morales fue “clara” y “contundente”.

Esta es una clara señal del cambio de época que vive nuestra región según la feliz definición del presidente ecuatoriano Rafael Correa. La correlación de fuerzas al sur del río Bravo se inclina a favor de la independencia de sus Estados y pueblos respecto a Estados Unidos. Es así por más poder militar que posea, más descarado que sea su espionaje y más amenazas que profiera contra los gobiernos que no se le subordinan. Por eso todos debemos apoyar el asilo político ofrecido por el presidente Maduro al bravo joven Edward Snowden en un gesto de elemental justicia amparado en el derecho internacional que enaltece a Venezuela.

La lucha y la toma de conciencia de los pueblos ha consolidado por primera vez en la historia de nuestra región un grupo de líderes sensibles socialmente, celosos de la soberanía de sus Estados y partidarios de la unidad e integración en la concepción bolivariana, martiana y chavista. Pero como lo demuestra Brasil, aun gobiernos con orientación social y que no dejan todo a la acción del mercado pueden tener que lidiar con protestas populares si bajan la guardia y se confían en sus éxitos.

Los pueblos de Nuestra América, quien no lo vea está ciego, no están dispuestos ya a aceptar el neoliberalismo y mucho menos su profundización, cada vez creen menos en los medios de difusión dominantes y en los partidos políticos de vulgares negociantes independientemente de las siglas bajo las que se cobijen. Nos lo está diciendo la ejemplar lucha de los maestros democráticos mexicanos contra la llamada reforma educativa; el denodado combate estudiantil y popular de los estudiantes y pueblo chilenos por el derecho a la educación pública y gratuita o la heroica resistencia de los pueblos indígenas y mestizos en Perú y Colombia contra los depredadores megaproyectos mineros y del agronegocio. Son muchos los que luchan y muchos más los que los imitarán pronto.

Obama propone que sus funcionarios federales se espíen entre sí

El presidente Barack Obama ordenó que los funcionarios federales de EE.UU. se espíen entre sí y denuncien ante las autoridades estadounidenses a los colegas que les “resulten sospechosos de traición”.
De acuerdo con el rotativo estadounidense ‘McClatchy’, la iniciativa de Obama se materializó en una orden ejecutiva en octubre de 2011, como parte de un plan de bajo perfil mediático llamado Insider Threat Program (ITP, programa contra amenazas internas).

El ITP cubre cada agencia federal de EE.UU., incluyendo los Cuerpos de Paz, el Departamento de Educación y otras instituciones sin relación alguna con documentos clasificados como confidenciales. La orden entró en vigor después de que se conociera la noticia sobre las filtraciones del soldado Bradley Manning y otras de las llevadas a cabo por WikiLeaks.

¿CÓMO Y A QUIÉN ESPIAR?

En virtud de esta orden, a millones de empleados federales y contratistas se les pide que presten especial atención a los estilos de vida, actitudes y comportamientos -como problemas financieros, horarios laborales extraños o viajes sin explicación- de sus compañeros de trabajo, como forma de predecir si podrían resultar “un peligro para EE.UU.”.
Bajo el paraguas de dicho programa, cada vez que un trabajador es señalado por otro colega como potencial “amenaza para la seguridad nacional”, automáticamente se abre una investigación contra el sospechoso. Aquellos contra los que se abra una investigación de este tipo podrán enfrentarse a sanciones laborales o incluso a cargos criminales, según revela la mencionada publicación.

ALARMA SOCIAL

Sin embargo, incluso los propios asesores científicos de la administración Obama han cuestionado esta medida. Los expertos señalan que la eficacia de esta técnica para predecir riesgos en EE.UU. no está probada y que, bien al contrario, puede fomentar prejuicios étnicos y raciales, comportamientos ilegales y violaciones de la privacidad.
Las revelaciones sobre el Insider Threat Program coinciden con la crisis de confianza de la opinión pública estadounidense en el Gobierno, agravada después de que el excolaborador de la CIA Edward Snowden informara a la prensa sobre el programa ultrasecreto de espionaje global de Washington.
Dicho programa de vigilancia, denominado PRISM, abarca a unos 35 países sobre todo de Europa y América Latina y, según los expertos, va en contra de varios preceptos de la propia Constitución norteamericana.

martes, 2 de julio de 2013

La oposición juega al golpismo y la desestabilización en Venezuela



Como hemos analizado en artículos anteriores la nueva etapa de la revolución bolivariana ha estado bajo intensas presiones nacionales e internacionales, producto de una estrategia antidemocrática de la oposición y de sus aliados internacionales, avalados y apoyados por el gobierno de Estados Unidos. El intento de descredito del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como los ataques recientes del gobernador del Estado Miranda Henrique Capriles al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de que no responden a sus reclamos sobre las elecciones del 14 de abril del 2013, siendo estas pruebas desestimadas por el CNE por ser carentes de credibilidad, ya que en ninguna mesa electoral los  testigos de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) informaron sobre ninguna anomalía en esta votación presidencial, lo que dejó sentados los reclamos apócrifos de una derecha golpista y antidemocrática.

Ante esta realidad el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha desarrollado sus propias estrategias, en temas como crear una base productiva para avanzar en temas de producción de alimentos, y una nueva modalidad de gobierno de calle, donde el mismo presidente y los Ministros debaten y reciben de las comunidades organizadas propuestas para avanzar en necesidades del pueblo, tanto en el área de producción, vivienda, infraestructura, entre otras iniciativas del pueblo organizado en Consejos Comunales (vecinos  organizados), tal como lo plantea la constitución venezolana, en la construcción del Poder Popular. 

Otro de los temas que han sido bandera en la campaña electoral de Maduro, es el tema de la seguridad ciudadana. La delincuencia organizada se ha convertido en un grave flagelo y ante esta realidad se ha creado una estrategia de seguridad.  El Plan Patria Segura surge al calor de una nueva visión anti delincuencia, la creación de un gran comando con la participación de las policías,  la Nacional, Estadal, Municipal, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) (estructura paramilitar de acción ciudadana) y el Ejercito Nacional de la República Bolivariana de Venezuela (ENRBV), las cuales coordinan en cada estado y rincón de Venezuela un plan de desarticulación de la delincuencia, de los narcotraficantes, y de los distintos grupos de pandillas.  Esta nueva táctica ha logrado en menos de un mes de articulada, la disminución de actos de acciones vandálicas, como secuestros y asesinatos, en una labor muy difícil por el desborde de la delincuencia.
  
El gobierno bolivariano combate la especulación y la corrupción

El gobierno bolivariano ha comenzado un plan anti corrupción y especulación. La necesidad de combatir estos males endémicos de cualquier sociedad organizada ha generado una intensa campaña de los organismos de control anti delitos de la policía y las Fuerzas Armadas, quienes han detenido a funcionarios en actos de corrupción, tanto en empresas estadales como en Gobernaciones y Alcaldías, siendo muchos de estos funcionarios corruptos acusados de anti revolucionarios y traidores por el presidente Maduro.  Estas acciones han sido bien vistas el pueblo venezolano, quienes contribuyen con sus denuncias el accionar de las investigaciones, para la acción de detención y enjuiciamiento de estos delincuentes de cuello blanco.

En ese mismo sentido el tema del descontrol de precios y la especulación, ha sido otro de los frentes que debe combatir el gobierno. Para lograr este objetivo se debió hacer profundos cambios en el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), fue designado como su presidente Eduardo Samán quien inició a nivel nacional las batidas de calle con las jornadas de fiscalización para combatir la especulación y el acaparamiento, haciendo cumplir los lineamientos dados por el presidente de la República Bolivariana, Nicolás Maduro.

En este sentido Samán encabezó la inspección que se realizó en Caracas, específicamente en Parque Central, parroquia San Agustín, donde dijo que “por las diversas denuncias que se han recibido en este sector, vamos a inspeccionar todos los locales de ventas de alimentos, restaurantes, comercios prestadores de servicios y estacionamiento. De una vez le vamos a poner un parao, un freno a esta locura de incremento, a esta reacción en cadena de los precios y del nerviosismo generalizado”.

Samán hizo referencia, al tema de los sobreprecios en el sector de la economía popular y explicó que “se le va solicitar factura de los productos y se le hará seguimiento a los mayoristas que le distribuye. De este modo insistió en que “la forma de que nosotros detendremos esa situación es poniendo atención a este hecho y dialogando, nuestra idea no es ser represivos, pero queremos que este sector entienda que cada vez que ellos ofertan productos a sobreprecio estimulan una nueva devaluación y le quitan dinero a sus compatriotas de sus bolsillos”.

La oposición juega al golpismo y la desestabilización en Venezuela

Nos pareció importante resaltar que un reciente acto  realizado, por el dirigente Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Jorge Rodríguez, desde el Teatro Principal en Caracas, presentó un audio de la diputada de derecha María Corina Machado, donde ésta lamenta que “los planes de golpe de Estado contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro no se han concretado, critica la línea del Secretario General de la Mesa de la Unidad (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, y las posiciones adoptadas por el ex candidato Capriles Radonsky”.

Este audio muestra la conversación sostenida con el historiador Germán Carrera Damas. Machado se muestra en desacuerdo con la posición del Secretario General de la Mesa de la Unidad (MUD) ante Washington. Según Machado, Guillermo Aveledo ha dicho al Departamento de Estado de los Estados Unidos que “la única manera de salir de esto es provocar una crisis, un golpe de Estado o un autogolpe, o un proceso de atornillamiento y domesticación donde se genera un sistema de control social total”;

Estas declaraciones de Aveledo, la diputada de derecha las considera insuficientes y poco radicales. A lo que agregó que “Yo tengo una indignación porque yo debí haber ido antes al Departamento de Estado. Hemos debido hacer otras cosas. Uno se tiene que sentar con los actores claves, llevándoles información clave. Que el Congreso reaccione. Por eso es que aquí está pasando lo que está pasando en Venezuela y la gente no se entera, porque el Departamento de Estado no le parece que esto es grave”.

Más adelante  Machado revela además que sectores de la derecha venezolana temen que ella tome las direcciones de las relaciones internacionales en nombre de la oposición y que se generen decisiones más radicales. Y dijo que “Ellos tienen muchísimo miedo que yo vaya y me reúna con el Departamento de Estado, los senadores, o con personas que puedan tener influencia y posicionar una línea radical -como me califican-  con confrontaciones no dialogantes, no electorales”