Dos grupos de paramilitares colombianos que planeaban acciones
criminales contra el gobierno de Venezuela fueron capturados en territorio de
este país, donde serán juzgados, en tanto el hecho será puesto a consideración
del Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Esto forma parte de la conspiración contra
Venezuela, que también integran la decisión del gobierno de Juan Manuel Santos
de incorporar a Colombia a la OTAN y los atentados perpetrados por la oposición
venezolana después de las elecciones del 14 de abril, lo que fue denunciado por
el canciller Elías Jaua ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU con sede
en Ginebra.
El
ministro de Interiores y Justicia de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres,
informó sobre la detención efectuada el domingo 9 de junio de dos bandas de
paramilitares, integradas por nueve colombianos que conspiraban contra el
gobierno de Nicolás Maduro. El primer
grupo, integrado por seis hombres, fue capturado en el estado Táchira, en el
suroeste, fronterizo con Colombia, y el segundo en la población de Guanare,
estado de Portuguesa, al oeste. El presidente Maduro acusó a dirigentes de la
organización colombiana Gente del Petróleo, con sede en Bogotá, de financiar a
esos grupos paramilitares. Dicha organización también colaboró con grupos
opositores venezolanos en el sabotaje petrolero desencadenado en diciembre 2002
y que se extendió hasta febrero 2003. Maduro reveló que dicha organización
financió asimismo la compra de 18 aviones de guerra adquiridos a fines de mayo
pasado por grupos opositores venezolanos en EEUU, en el marco de sus acciones
desestabilizadoras contra el gobierno, lo que fue ya señalado por el ex vicepresidente José Vicente Rangel.
Incluso
el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, planteó que el caso fuera
investigado de manera bilateral, con participación de la ONU. Maduro declaró
que “los paramilitares integrantes de las dos bandas capturadas son
archiconocidos en el mundo del asesinato político y del sicariato en Colombia” y que “su plan
macabro prevé el asesinato de ciudadanos venezolanos”, incluso del jefe de
Estado.
El
diputado venezolano al Parlamento Latinoamericano (PARLASUR) y dirigente del
PSUV, Roy Daza, recordó la captura de 160 paramilitares colombianos el 9 de
mayo de 2004 en la finca Daktar del
municipio El Hatillo, en el estado de Miranda. Ese grupo, que después fue
expatriado a Colombia, pretendía ejecutar un golpe de estado contra el gobierno
de Hugo Chávez. El parlamentario consideró necesario elevar el hecho actual
ante el Consejo de Defensa de la UNASUR.
La
decisión del presidente colombiano Juan Manuel Santos de integrar a su país a
la OTAN tiene también un filo que apunta contra Venezuela, sobre todo por la
existencia de siete bases militares yanquis en territorio colombiano que
constituyen una amenaza contra todas las naciones sudamericanas, y en primer
lugar contra el país fronterizo. Debe recordarse la permanente actitud agresiva
del gobierno de EEUU (que detenta el mando efectivo de la OTAN) contra la Venezuela
chavista, y que prácticamente es el único país en el mundo que aún no ha reconocido al gobierno de Maduro. La
Asociación Americana de Juristas (AAJ), asociación no gubernamental con
estatuto consultivo en Naciones Unidas, acaba de declarar que esa decisión del
gobierno colombiano “viola tanto el
derecho interno del país como el proceso de integración latinoamericana y
caribeña, plasmada en la UNASUR y la Celac, y pone en riesgo la negociación con
las FARC para poner fin al conflicto armado interno de más de medio siglo, que
estaba avanzando”.
La
declaración, fechada el 11 de junio y firmada por Vanessa Ramos, presidenta de
AAJ Continental, Hernán Rivadeneira, secretario general, y Beinusz Szmukler,
presidente del Consejo Consultivo, basa sus conclusiones en la Constitución de
Colombia, en el Tratado constitutivo de UNASUR y en varias resoluciones
adoptadas por los 33 países que constituyen la CELAC. En conclusión, “la AAJ
repudia la tentativa del presidente de Colombia y reclama el cese de toda negociación
con la OTAN”.