jueves, 13 de junio de 2013

La democracia venezolana pone al descubierto la mentira de Capriles



Muchos medios de prensa privados han ido creando intensas campañas, sobre una trampa electoral en Venezuela, la oposición de derecha ha viajado por Latinoamérica y EEUU, para crear varias fabulas sobre un fraude, hasta amenazas de muerte al presidente constitucional Nicolás Maduro por hacer trampa en la elección presidencial del 14 de abril del 2013, siendo Patricia Poleo hija del dueño el diario El País de Venezuela, Rafael Poleo,  quien publicó fotos falsas de la quema de cajas de votos, como parte de esta gran mentira, montada por una oposición que durante 14 años ha organizado actos desestabilizadores.

Pero la verdad de los comicios en Venezuela, han demostrado la fortaleza del Consejo Nacional Electoral (CNE), el que de manera tranparente declaró que   Maduro ganó por 270 mil votos.  Nunca existió fraude, las elecciones han sido tranparentes, avaladas por la OEA, UNASUR, Centro Carter, y otras instituciones latinoamericanas, y ahora con el 100 % de las auditorias, se confirma la verdad, que en 14 años siempre hubo una verdadera democracia Participativa y Protagónica en Venezuela. 

Nuevamente ha quedado al descubierto una estrategia desestabilizadora de Capriles y la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), los cuales solicitaron la auditoria total de la mesas de votación y hasta lo declararon en rueda de prensa que apoyaba esta decisión del CNE, pero no participaron y acudieron al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), para impugnar las elecciones sin pruebas reales, ya que los testigos de mesa de la propia oposición, avalaron con sus firmas que no hubo ninguna incidencia de gravedad  que reportar.  Solo la mente enferma de una derecha violenta creó una patraña para justificar la violencia y la conspiración internacional.

El CNE reitera transparencia de resultados del 14-A

No parece importar referirnos en este artículo a la rueda de prensa de  la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, donde informó que “ya culminó la verificación ciudadana con la revisión del 100% de las mesas electorales instaladas para las elecciones presidenciales del 14 de abril”. Donde “Reiteró que al cumplir la auditoría de la totalidad de las mesas operativas los resultados emitidos al finalizar el comicios son transparentes”.

Donde Lucena volvía a certificar que “El pasado 14 de abril, el Presidente Nicolás Maduro resultó ganador de la contienda al obtener 7.587.532 votos, lo que equivale a 50,61% de los sufragios, mientras que el candidato opositor, Henrique Capriles, obtuvo 7.363.264, que equivale a 49,12% de los votos”. Y manifestó que “La culminación de la ampliación de la verificación nos permite decir una vez más cómo el sistema es transparente, robusto e inviolable y refleja la voluntad del elector a través del sufragio”.

De manera clara la presidenta de CNE Informó que la auditoría solicitada por el comando de campaña de la oposición era clara, ya el banco de huellas y el Registro Electoral utilizado en la elección presidencial del 14 de abril había sido auditado por los partidos políticos. “Revisaron el banco de huellas de los votantes, relacionado con el Registro Electoral”, a lo que acotó que la oposición “Conocía cada detalle del Registro Electoral, incluyendo los homónimos y quiénes por causa de su edad podían estar fallecidos”.

Lucena Manifestó que “el CNE ha recibido innumerables ataques justificados en el margen de 1,5% de diferencia entre el candidato Henrique Capriles y el Presidente Nicolás Maduro, nuestro país debe reflexionar sobre cuál es la verdadera naturaleza del ataque. No se trata de las personas, se trata de un ataque al modelo político establecido en la Constitución cuyo mecanismo de expresión es el electoral”.

Por ultimo recordó que “en la vida política nacional hay gobernadores que han sido electos por 1.600 votos de diferencia. O alcaldes que ejercen sus funciones tras ganar elecciones con mínimas diferencias de 24 votos, hemos visto la transgresión más grotesca entre el Poder Electoral y los partidos políticos, seguiremos trabajando todos los días para preservar la paz de Venezuela.”

Las acciones de la derecha han creado un clima de violencia social

Al cumplir el CNE con las exigencias de el gobernador del estado de Miranda Capriles, se demostró que no existía ninguna razón para declarar fraude y llamar a sus seguidores, para que drenaran la rabia y la violencia contra un hecho inexistente, porque no existieron pruebas, solo un laboratorio de mentiras para desconocer los resultados electorales.  Ahora ¿cómo justificará el gobierno del presidente Barak Obama, no reconocer al presidente Maduro? No hay excusas formales, ya Venezuela a través del canciller Elías Jaua ha establecido un puente con el canciller de EEUU, para que la relaciones sean bajo el respeto y la autodeterminación de Venezuela.

Pero la oposición sigue armando su capítulo colombiano, no ceja en sus intentos de crear una crisis en Venezuela, desde el acaparamiento, la especulación y los rumores, y la desinformación de todo lo que realiza el gobierno bolivariano, bajo la tesis que no se hace nada, ataca también a las Fuerzas Armadas, porque no han logrado penetrarlas como en el golpe militar del 2002.
Pero además intentan repetir el uso de paramilitares colombianos para crear violencia y desestabilización, contando con el apoyo de Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, vinculado al narcotráfico y asesor de Capriles, con el cual comparten una agenda subversiva, sin ningún argumento real que cuestione el triunfo de la democracia venezolana. Solo los motiva la ambición de poder de Capriles y su sector ultra derechista y los intereses trasnacionales de apoderarse del petróleo, las empresas básicas metalúrgicas, el oro, el coltan, el agua y las empresas de comunicaciones y energía, entre otras. Solo los anima la depredación a  cualquier costo.   

miércoles, 12 de junio de 2013

800 Millones de personas pasan hambre en el mundo. Ninguno es Venezolano/a.

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) felicitó hoy a 38 países, latinoamericanos y africanos en su mayoría, por haber logrado, con dos años de antelación, los objetivos del "Reto del Hambre Cero" aunque advirtió de que el hambre es endémico en muchos países.

El "Reto del Hambre Cero" se trata de un programa impulsado en 2012 por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, que propone una serie de objetivos a cumplir antes de 2015, reportó Efe.

Entre dichos objetivos figuran el pleno acceso a una alimentación adecuada, evitar el retraso del crecimiento de los niños, asegurar la sostenibilidad del sistema alimentario, lograr el incremento en la productividad o evitar el desperdicio de alimentos.

Dos años antes de que el programa toque a su fin, la FAO, con sede en Roma, se congratula de los esfuerzos que los estados están realizando en relación como el hambre y los utiliza como muestra de que el cambio, en materia alimentaria, no solo es posible sino que puede ser rápido.

"Estos países están abriendo el camino hacia un futuro mejor. Son la prueba de que con una fuerte voluntad política, coordinación y cooperación, es posible lograr reducciones rápidas y duraderas para el hambre", afirmó el Director General de FAO, el brasileño José Graziano da Silva.

Los 38 estados felicitados por la FAO son los que han cumplido el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM-1) y los que, además de éste, han cumplido adicionalmente con lo estipulado en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) de reducir a la mitad el número de personas desnutridas desde 1996.

Los 20 países que lograron alcanzar el ODM-1 fueron los latinoamericanos Brasil, Chile, República Dominicana, Honduras, Panamá y Uruguay, los africanos Argelia, Angola, Camerún, Malawi, Níger, Nigeria y Togo y los asiáticos Camboya, Fiji, Maldivas e Indonesia.

Los 18 estados que alcanzaron tanto el ODM-1 como la meta lo acordado en la CMA fueron los africanos Yibuti, Ghana, Santo Tomé y Príncipe, los latinoamericanos Cuba, Guayana, Nicaragua, Perú, San Vicente y las Granadinas o Venezuela y los asiáticos Turkmenistán, Tailandia o Vietnam.

Graziano da Silva instó a todos los países a mantener el impulso, apuntando a la erradicación total del hambre, de acuerdo con el Desafío Hambre Cero. Pese al logro de estos objetivos, el organismo especializado de Consejo Económico y Social (ECOSOC) alertó también de que el hambre sigue campando por el planeta.

"A nivel mundial, el hambre se ha reducido en la última década, pero 870 millones de personas todavía están desnutridas, y otros millones de seres humanos sufren las consecuencias de la desnutrición", dijo el responsable de la FAO, que culpó de esta situación a la inaccesibilidad a los recursos alimentarios y a los servicios que necesitan las familias para producir, adquirir u obtener suficientes alimentos.

En este sentido, la FAO sitúa a la agricultura como el sector destinado a desarrollar un papel fundamental en la batalla contra el hambre ya que más del 70% de los pobres viven en el medio rural por lo que aumentar la productividad agrícola "mejoraría el acceso a los alimentos".

jueves, 6 de junio de 2013

Los Estados Unidos de América y la Revolución Bolivariana.

La única verdad geopolítica que realmente conocemos en la praxis de la Revolución Bolivariana es que la contradicción fundamental de nuestra revolución son los Estados Unidos de América. Es una relación bilateral donde se mantiene, permanente e históricamente, presente dicha contradicción cual, a nuestro criterio, aún, públicamente, no la hemos expresado para su análisis buscando los correspondientes equilibrios obligados para ambos países, Venezuela y EEUU, cuando, se deseen y/o se quieran alcanzar unas relaciones de respeto y de “no interferencia en los asuntos internos”. Fundamentalmente sí nos referimos a los “principios de Bandung” el tema de las relaciones bilaterales se densa y los acuerdos a alcanzar se crisparían porque, probablemente, se globalizarían todos los “asuntos” y paradigmas que se fueren a colocar en la mesa de negociaciones para así, paulatinamente, ir moviéndonos hacia equilibrios convenientes para ambas realidades objetivas nacionales.

La arquitectura de las negociaciones tendrían sus esquemas particulares para cada lado de la mesa de negociaciones sustentada en objetivas realidades que han estado y están presentes en las relaciones históricas que se han mantenido en los tiempos de relaciones diplomáticas aún con sus realidades de tensas relaciones más por injerencias con origen en Washington que frente a relaciones equilibradas y, socialmente, colaboradoras con objetivas realidades sociales y económicas estadounidenses según los diseños ético-histórico-bolivarianos con origen en Caracas.

Las relaciones bilaterales desarrolladas en profundidad, fundamentalmente, desde el descubrimiento del petróleo con las realidades en injerencias en las praxis de los “golpes de estado”, sean las “particulares” relaciones ¿bilaterales? cuando los tiempos de la 4ta. República, sean las álgidas y contrapuestas relaciones durante el actual proceso en revolución bolivariana y nacionalista.

Pero ¿Por qué nos consideramos que las relaciones bilaterales entre Venezuela y los EEUU de América las podríamos calificar, cuasi permanente e históricamente, como álgidas? Pues vayamos a la Historia de las Relaciones Diplomáticas por espacios históricos bien definidos. Nos preguntamos como bien lo propuso Eleazar Díaz Rangel en su columna de los domingos en Últimas Noticias, titulado: “Los 100 golpes reconocidos” (19, mayo, 2013) sobre las relaciones bilaterales. Comencemos. La primera realidad con la cual nos topamos es el “golpe de estado” contra don Rómulo Gallegos (dejemos atrás otras realidades, por ahora). El gobierno de los EEUU de América invitó a don Rómulo Gallegos a realizar una visita oficial al país del norte. Durante su visita fue aclamado por las “masas neoyorquinas” cuando, en cadillac descubierto, se trasladaba por la 5ta. Avenida de esa financiera e importante ciudad estadounidense. Su visita estuvo realzada por el apoyo de directores y artistas de la industria cinematográfica estadounidense con producción de afiches conmemorando su presencia en suelo estadounidense. Pero el Pentágono tenía su propia agenda y llevó de visita oficial a don Rómulo Gallegos a una base naval para que “disfrutara” de la “visión celestial” del poderío naval del Imperio. Aquella visita oficial se realizó en el verano estadounidense. Parece que don Rómulo Gallegos ha debido ser un Presidente con mucho coraje y sólidos principios lo cual incomodó, evidentemente, al Poder estadounidense y, sencillamente, “lo tumbó”, así de simple.

Quizás podríamos continuar mencionando sobre lo que aprendió don Rómulo Betancourt, aquel trotskista del “Plan de Barranquilla” y de su estancia en Costa Rica y La Habana (según mientan), del “golpe de estado” contra don Rómulo Gallegos y preguntarnos sí Marcos Pérez Jiménez percibió el “poder del Poder” estadounidense durante su periplo por Miraflores pero de lo que si estamos convencidos es que don Rómulo Betancourt si reflexionó sobre “pasadas experiencias personales” y alcanzó acuerdos con el status quo criollo, es decir, con la burguesía criolla como intermediaria de Washington referidos a los futuros de Venezuela. Pero nos preguntamos ¿Por qué tumbaron a don Rómulo Gallegos? ¿Era ello imprescindible realizarlo? ¿Qué había detrás de ese objetivo político del Imperio? Y ¿cuál y cómo afectaba su política imperialista mundial?

Nos consideramos que es normal que no nos recordemos de la Historia realidad que se sucede en la mayoría de los casos personales y colectivos y/o que no queramos recordar la Historia por razones, generalmente, de poder; es decir, razones que permitan justificar la permanencia del status quo según intereses que podrían abarcar desde el poder hasta intereses de clase. En este caso en concreto deseamos traer a la memoria colectiva una realidad que marcó la Historia de la Humanidad desde finalizada la 2da. Guerra Mundial, la imposición en “ayuda humanitaria” del Plan Marshall hasta, prácticamente, como hecho histórico, la “Caída del Muro de Berlín”, espacio histórico cual hemos titulado como la “Guerra Fría” como concepto y praxis del Imperio estadounidense, de la praxis socio-económica del imperialismo estadounidense y, aparentemente, por y en consecuencia de la evolución en perfectibilidad del sistema capitalista.

La ideología que contenía la “Guerra Fría” se expresó como esa fábula referida por Umberto Eco en su libro: “A paso de cangrejo” (Debate. Barcelona, 2007, pp. 57-58) del “lobo y el cordero” de Gayo Julio Fedro y/o sí ustedes lo prefieren el cuento de “Caperucita y el lobo feroz”.  ¿Por qué tumbaron a don Rómulo Gallegos? Estupenda inquietud histórica, al menos la mía, claro, como historiador y profesional de la “pajita dialéctica”. En primera instancia, como primer paso, debemos recordar que don Rómulo era “adeco”, es decir, social-demócrata posiblemente de izquierda de esos que ya no existen. Es decir, “casi comunista” según la tesis pentagónica estadounidense. En segunda etapa, debemos conocer la composición del gabinete de gobierno que presidía don Rómulo. En tercer término, debemos tener presente el espacio histórico cuando fue elegido don Rómulo Gallegos hasta cuando fue tumbado “democráticamente”. En último término, no debemos olvidar que ya en 1947 se estaba desarrollando la política anti-comunista cuando los EEUU de América se vieron frente a realidades inobjetables internacionales: el desarrollo de la “Guerra Civil” china cuando era inevitable el avance de los ejércitos del Partido Comunista Chino y la decadencia por corrupción del Gobierno de Chiang Kaishek; la división de la península

Las nuevas auditorias del CNE confirman el triunfo de Maduro

Muchas campañas internacionales de la prensa privada y voceros de EEUU, siguen tratando de descalificar las elecciones venezolanas del 14 de abril 2013, cuando toda América Latina y la mayoría del mundo ha reconocido, la legitimidad y el carácter constitucional del presidente Nicolás Maduro, muchos analistas pensarían que este es un tema trillado, que se ha hablado suficiente sobre las elecciones, pero la verdad es que ni la oposición ha reconocido los resultados, ni el gobierno estadounidense de Barack Obama.

Uno se pregunta ¿cuáles son los factores que han determinado esta postura? no es el mero hecho electoral, es una estrategia más profunda de conspiración, en el marco de la geopolítica para obtener los recursos energéticos de Venezuela, no importa si son legales o no las elecciones, serán desconocidas y se buscara crear un “vacío de poder”, bajo la vieja estratagema de la falta de democracia, la violación a la prensa y los derechos humanos, parte de un libreto de 14 años de agresiones a la revolución y gobierno bolivariano.

Ejemplo de este doble discurso ha sido la solicitud de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de una auditoria total de la votación del 14 de abril, donde se auditó el 54%. Luego de ser aprobada la misma, la derecha se desdice, no participa en ella y acude al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a impugnar toda la elección sin ninguna prueba legal, ya que las mesas electorales no reportaron ningún incidente, siendo firmadas todas las actas por testigos de la propia oposición.

EL CNE ha venido informando sobre los resultados de revisión

La rectora del Consejo Nacional Electoral (CNE) Sandra Oblitas, ofreció un balance de las auditorías en su fase II, cuando ya se habían verificado un 75,63% de mesas de votación, en una rueda de prensa, donde dijo que “la coincidencia de resultados de la verificación ciudadana ha sido de 99, 98%", por lo que que ha habido ¡error cero!, además que se mantiene una consistencia de la información cotejada al 100%. Por tanto la auditoría ciudadana demuestra que la robustez del sistema venezolano tiene error cero”.
Como parte de la credibilidad del CNE fueron invitadas a las auditorias, una delegación de embajadores y funcionarios diplomáticos de Austria, Bélgica, Francia, Turquía, Italia, Reino Unido de gran Bretaña e Irlanda del norte, Rusia, Unión Europea, Países Bajos, Polonia y Suiza, los que presenciaron el desarrollo de la jornada de verificación ciudadana ampliada en su fase II que realizan técnicos electorales, auditores externos y representantes políticos sobre el 46% de las mesas de votación que no fueron auditados el mismo día de la elección presidencial del 14 de abril.

En el recorrido por las 60 mesas de trabajo habilitadas por el CNE para la revisión y verificación del material electoral, la delegación diplomática acreditada en nuestro país “pudo constatar la disciplina con que el grupo de auditores y operadores ejecutan las distintas fases del proceso en el que se comprueba la exactitud de los resultados que fueron procesados por la plataforma electrónica electoral”.

Por otra parte los auditores externos que participan en la verificación expusieron a los visitantes la metodología que aplican para llevar a cabo el protocolo de la auditoría, e informaron que “en los quince días de revisión no se han encontrado casos de discrepancia que no estén debidamente justificados en las actas o reportes de incidencias registrados el mismo día de la elección”. A lo que agregaron que “las discrepancias justificadas encontradas hasta el momento se ubican en 0,002%, y argumentaron que de acuerdo a las proyecciones estadísticas este porcentaje se mantendrá hasta el final, pues la muestra revisada alcanza 75%, lo cual es un margen muy amplio”

Todas estas revisiones muestran claramente que es imposible violar el voto secreto, que las famosas irregularidades mostradas por la MUD ante el CNE y el TSJ, son extemporáneas y carecen de valor legal, porque no fueron reflejadas en ningún acta de las mesas electorales, por el contrario fueron avaladas por los propios testigos de la oposición, sus firmas y fotocopias de cedulas, certifican una elección transparentes, como han sido avaladas el 7 de octubre, el 16 de diciembre del 2012 y el 14 de abril 2013, porque nada vario y si fueron buenas para el ex candidato Capriles en su reelección de gobernador, porque este sector desconoce al estado venezolano y agrede a las instituciones democráticas.

Obama conspira y sigue sin reconocer al gobierno legítimo de Venezuela

Los hechos de violencia posteriores al 14 de abril demostraron el carácter antidemocrático de la MUD y de su candidato Henrique Capriles, además pusieron al desnudo la verdadera estrategia de EEUU, como lo habíamos denunciado antes de las elecciones. El plan del apátrida cubano Roger Noriega, devenido en funcionario del Departamento de Estado y actualmente en la CIA, donde plantea un plan de violencia e intervencionismo, para crear un golpe de estado o un modelo insurreccional al estilo Libia o Siria, pero en su primera fase fracasó, porque no tenían apoyo militar para el golpe, pero igual aplicaron una fase de violencia contra sectores de salud, viviendas y locales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).  Parte de esa estrategia fue la marcha del primero de mayo, que fue encabezada por empresarios y no trabajadores. Una burla a la lucha histórica de los obreros, pero la esencia de la misma era un enfrentamiento con la marcha de los bolivarianos, para generar violencia y heridos. En esa táctica los diputados de la MUD agredieron a los diputados bolivarianos, pero mostraron al mundo ser víctimas y no victimarios. Luego largaron una campaña internacional, para denunciar fraude, violencia, detenciones arbitrarias, en América Latina y Europa, sus viajes fracasaron y hoy atacan al MERCOSUR, UNASUR, PARLATINO y la OEA, aparte a varios presidentes latinoamericanos, porque los pueblos y gobiernos del Continente, saben a quién representa esta ultraderecha y sus planes antidemocráticos.  
Pero el principal ideólogo del plan desestabilizador es el gobierno del presidente Obama, porque sus declaraciones a favor de la derecha y sus acusaciones de que Venezuela viola los derechos humanos, la libertad de expresión y apoya al narcotráfico, parecerían una autocritica de su gobierno, porque EEUU, es el principal violador de derechos en el mundo, cárceles secretas, legalidad de la tortura, arrestos a ciudadanos bajo la sola sospecha de un funcionario policial. También es el principal productor de marihuana del mundo en sus plantaciones en el sur de California, además su sistema electoral y de democracia ha sido cuestionado por varias ONG, y en algunos casos como el triunfo de George Bush sobre el Demócrata Al Gore, fue considerado un fraude electoral, además podríamos mencionar muchas irregularidades económicas y salvatajes de Bancos y Financieras, dedicadas al lavado de dinero y especulación.

Pero en esencia la apología de Obama, no va a salvar la “democracia” neoliberal, sino a garantizar las reservas de petróleo de Venezuela, para su estado, volver a controlar la economía venezolana, lograr privatizar las principales empresas metalúrgicas, los recursos de agua, como el oro y el Coltran, esa es su propuesta de modelo económico, para ello precisa un sector político sin escrupulos, sin moral, una burguesía importadora y anti nacionalista, que es capaz de crear una guerra civil o una intervención externa, para lograr dominar las riquezas de Venezuela.


La oposición venezolana y los desafíos del PSUV

La oposición venezolana actúa generalmente con un irrespeto por la realidad y la memoria que es inimaginable, es su forma de hacer política y de generar consensos de apoyo para su causa. Esto es tan así que pasan de ser fascistas y reaccionarios a ser defensores de los derechos humanos, de ser golpistas a ser fervorosos demócratas, y de ser victimarios a víctimas en un dos por tres.
Esta confrontación entre la verdad y la mentira es cotidiana y se libra en los multimedios de información, lugar en el cual la oposición goza de ingentes recursos para manipular la percepción que la gente pueda tener  de los hechos y fenómenos de la realidad.

Si hay algo que no puede prestarse a duda es que la oposición venezolana tiene un objetivo fundamental y es salir del proceso bolivariano a como dé lugar y al costo que sea.

En estos intentos, han utilizado, como diríamos desde el marxismo, todas las formas de lucha, y es evidente que en algunos frentes, con el correr del tiempo han obtenido resultados positivos para su causa.

En estas últimas elecciones, han minado nuestra influencia electoral, haciendo que una parte importante del electorado votara por la percepción de la realidad que ha generado la derecha, y digo esto porque en ningún momento esta, ha presentado un programa honesto y constructivo desde su visión de país, que supere el proyecto integracionista y solidario del chavismo y se ha dedicado a desprestigiar y deformar tanto la acción de gobierno como los datos de la realidad para mostrar una visión sesgada de la misma.

Han apostado a minar la solidaridad popular inoculando el germen del fascismo entre los sectores medios y populares, atacando la presencia y labor de ciudadanos extranjeros en nuestro país y las relaciones que mantenemos con gobiernos que están en condiciones desiguales frente a nosotros en materia de hidrocarburos, generando hechos de violencia que podrían haber conducido a una confrontación de características dramáticas.

Han propiciado la posibilidad de generar una ruptura en la cadena de mando dentro de las fuerzas armadas, y estimulado escenarios para el enfrentamiento entre ellas, y de ellas con el pueblo.

Han apostado al desprestigio de las instituciones de nuestra revolución entre los países aliados en las distintas estructuras internacionales en las que hemos llegado a diferentes niveles de acuerdo, y entre las potencias del mundo tratando de ganar voluntades para una intervención militar extranjera que derroque al gobierno del presidente Maduro.

En esta última semana su objetivo ha sido minar la confianza entre los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela y los partidos aliados del Gran Polo Patriótico, con la presentación de un video de dudosa factura y del cual se encargará la justicia para determinar los niveles de responsabilidad que se desprendan de su análisis.

Obviamente desde la desaparición física del comandante Chávez, el terreno político se ha visto conmovido de una manera inimaginable y el enemigo se ha envalentonado apoyándose en nuestras debilidades y errores para tratar de acceder al poder.

Su apetencia inescrupulosa, lo lleva a envestir de cualquier manera cual fiera salvaje y en nuestro caso, como toreros que conocen su faena, nos vemos obligados a enfrentar esos embates de manera hábil e inteligente tratando de que la bestia no impacte en nuestra humanidad.

Esta revolución tiene y ha tenido características muy particulares y fenómenos que la han distinguido de otras experiencias tanto nacionales como internacionales, de una manera esencial. La presencia fundamental del comandante Chávez y su relación con el pueblo, su cosmovisión revolucionaria, su agudeza política y su don de mando han marcado este proyecto definitivamente.

Nuestro desafío es poder construir hacia adelante sin que el acumulado de fuerza conseguido estalle como un volcán en erupción en un proceso reactivo al enfrentar al imperialismo o al enfrentar nuestras propias contradicciones.

Creo que para poder salir airosos en este momento de recomposición y reencuentro, es indispensable abrir los canales de la reflexión política dentro de las filas del partido y marchar a un proceso de consolidación de manera orgánica que nos permita abordar de esta forma los desafíos que se nos presentaran en el corto y mediano plazo.

Entiendo que hay una transición impostergable y es la que nos lleva desde la inteligencia carismática del líder a la inteligencia social y colectiva.

Como gobierno, tenemos que afrontar los desafíos de saldar tanto la deuda externa como la deuda interna, el crecimiento de la economía, el combate a la inflación, al contrabando y a la especulación, y la reconversión industrial del país para mantener un sistema de inclusión social y cumplir los objetivos del “Programa de la Patria”.

Como partido, tenemos que saldar la deuda de una profunda discusión política que nos permita asimilar la ausencia física del comandante de la revolución y reconocernos como sujetos de un proceso revolucionario vivo y pujante que requiere de nuestro concurso para seguir profundizándose.

La unidad no se decreta, se construye cada día y para tener un partido unido y consolidado debemos construir una subjetividad que nos lleve a reconocernos el uno en el otro a través de nuestro compromiso y fervor revolucionarios. De esta manera podremos hacer realidad la frase que dice “Chávez Somos Todos”.

Venezuela apuesta a la paz y la unidad latinoamericana.

Nuevos vientos de inestabilidad surgen en América del Sur, la decisión del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos de recibir al vocero de la derecha venezolana Henrique Capriles de manera oficial, avala la ilegalidad de quien ha desconocido a las instituciones venezolanas. En las elecciones del 14 de abril, de manera constitucional y por sufragio electoral los venezolanos eligieron como presidente a Nicolás Maduro, en un acto de violencia Capriles llamó a la rebeldía, con un plan que generó actos de violencia y muerte el 15 de abril del 2013, mostrando falsas pruebas y con el único objetivo de crear un golpe de estado o una intervención internacional. e

Pero de manera no casual, estos hechos ocurren luego de la visita a Colombia del vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, porque ya existía un plan de trabajo de Capriles con el ex presidente Álvaro Uribe y el asesor de la derecha internacional J.J. Rendón, para fraguar un plan de violencia e inestabilidad en Venezuela, con el objetivo de derrocar al gobierno democrático bolivariano de Venezuela. Pero ¿por qué Santos recibe a Capriles, si el mismo había reconocido el triunfo electoral de Maduro? rompiendo así su palabra y su compromiso en los acuerdos de Santa Marta con el presidente Hugo Chávez, luego de la ruptura de relaciones entre ambas naciones, producto de las política guerrerista del gobierno de Uribe, en sus declaraciones a CNN, que manifestó que “no le alcanzo el tiempo para invadir a Venezuela”.

La oligarquía colombiana muestra su faceta anti latinoamericanista

Estos hechos ponen al descubierto el verdadero rostro de la Oligarquía Colombiana, que es la misma que atacó la unidad de la Gran Colombia, que conspiró contra el Libertador Simón Bolívar, que siempre generó conflictos regionales, como en la década del 80 con el Golfo de Venezuela, que produjo destempladas declaraciones de los militares y funcionarios colombianos, la misma actitud despótica con Nicaragua, sobre las decisiones de la corte de La Haya, sobre límites marítimos entre ambos países. Pero el curriculum de Santos, más que de un estadista, está vinculado a su cargo de Ministro de Defensa en el gobierno de Uribe, donde aplicó un plan de tierra arrasada, generando desplazamientos y muerte de campesinos, y el ataque a Ecuador para asesinar al líder de la FARC Reyes, en un acto de agresión internacional.

Este tipo de acciones no son casualidad, son parte de una derecha Pro imperialista. El ejemplo más claro ha sido la solicitud de Santos de ingresar a la OTAN, a pocos días de su cambio de actitud sobre las relaciones diplomáticas con Venezuela, cuando su Ministra de Relaciones Exteriores, de manera prepotente manifestó “que Santos no responderá a declaraciones vía micrófonos”, pero tampoco ha intentado aclarar sus postura ante el gobierno venezolano. Además se va de visita oficial a Israel, principal socio geopolítico de EEUU, para reafirmar más su alianza con los enemigos de los pueblos latinoamericanos y del mundo.

La otra inquietud surgida en Colombia a nivel interno, es que pasará con las conversaciones de paz, porque uno de los mediadores es Venezuela. Pero para Santos, Uribe y la derecha oligárquica ya hubo una muestra cuando Uribe traicionó y creó una matriz contra el presidente Chávez, en la entrega de los secuestrados por la FARC, aduciendo vínculos con la guerrilla. De esa misma manera ahora ataca al presidente Maduro, apoya a la derecha venezolana, para crear una guerra de cuarta generación, a través de los medios privados, como un plan de desestabilización a lo interno, con intentos de magnicidio y sabotajes. Esto no es nuevo, ya lo hicieron con paramilitares vestidos con uniformes venezolanos, detenidos por las fuerzas armadas venezolanas y deportados a Colombia.  

Venezuela apuesta a la paz y la unidad latinoamericana
El canciller Elías Jaua alertó acerca de nuevas agresiones contra Venezuela que se están gestando desde Colombia, al afirmar que "Nosotros no tenemos más que lamentar profundamente que el presidente Santos haya dado un paso que, de manera dolorosa, nos va a descarrilar de las buenas relaciones que teníamos; pero lo más lamentable es que nuevamente se confirma que desde Bogotá hay una conspiración abierta contra la paz en Venezuela", a lo que agrego que “esto podría minar las buenas relaciones entre Colombia y Venezuela, que en los aspectos políticos y económicos se habían restablecido con firmeza en los últimos tres años”.

En aras de superar el impasse con el gobierno colombiano, el presidente Nicolás Maduro afirmó que “la intención del Gobierno venezolano de reconstruir las relaciones con el Gobierno de Colombia con base en la verdad y el respeto. Instruyó al canciller de la República, Elías Jaua, para dar pasos en función de una reconstrucción en base a la verdad y respeto en las relaciones entre ambos gobiernos y ambos pueblos".

UNASUR llama a mantenerse alerta

El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Alí Rodríguez, dijo que Venezuela debe mantenerse “alerta” ante las recientes decisiones y acciones emprendidas por el Gobierno de Colombia. Entrevistado por Telesur, el secretario Rodríguez hizo referencia específicamente a la reunión del presidente de ese país, Juan Manuel Santos, con el líder opositor, Henrique Capriles, y el reciente anuncio de cooperar con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua rechazaron de forma enérgica el anuncio hecho por Colombia de unirse a la OTAN. “Venezuela tiene que estar muy alerta con estas cosas que parecen inocentes, pero cualquiera medianamente advertido debe servirle como alarma”, dijo. Señaló Araque además que la OTAN y la región siguen caminos distintos: El primero hacia la violencia y el segundo hacia la paz. “Cualquiera que ame la paz, que desee el progreso de nuestros pueblos, que esté en favor de la independencia, no podrá menos que desear que se superen estos problemas. Que la OTAN siga su camino de la violencia y nosotros el de paz”, afirmó, y puntualizó que la historia de ese organismo está vinculada con la guerra.

Es "grave" el anuncio de Colombia de querer cooperar con la Alianza Atlántica, pues "cualquiera que conozca la historia de la OTAN sabe que ésta es una organización para la guerra, y así ha sido demostrado a lo largo de sus existencia. No es casualidad que la OTAN esté interesada en invadir zonas ricas en recursos naturales, como Libia, Siria o Irak, por ejemplo. La OTAN es un instrumento de recolonización. ¿Qué es lo que ha venido ocurriendo, dónde ha venido ocurriendo? En el caso de Libia sabemos que es una reserva petrolera importante, y no solamente por el petróleo, sino por su ubicación, lo mismo que en el caso de Irak y Siria", apuntó.
“Todas estas maniobras, no tendría nada de raro, que estuvieran vinculadas con el problema al acceso de los recursos naturales”, señalando para terminar Rodríguez que “habrá que esperar los 'grados de cooperación' que le planteará Colombia a la OTAN para que Venezuela y la región decidan “qué actitud asumir”.


martes, 4 de junio de 2013

Derecha fundamentalista vs. derecha pragmática

Al finalizar la segunda guerra mundial, Estados Unidos, único país de occidente que no sufrió los embates del conflicto, lanzó en 1947 el plan Marshall a fin de evitar la influencia de la Unión Soviética en Europa. Esta decisión se inscribía en el marco de la Doctrina Truman, que planteaba una confrontación multidimensional con las ideas socialistas, incluyendo para ello la subversión, el financiamiento de gobiernos reaccionarios y sus prácticas de represión, tortura y muerte. El año anterior, Truman ya había hablado de “guerra fría”. Estas acciones dieron al traste con las grandes alianzas antifascistas que se habían creado durante el conflicto bélico a fin de erigir un frente único para enfrentar al nazismo y su impacto en otras latitudes del planeta. 

La implementación de la Doctrina Truman trajo evidentes repercusiones en América Latina. Después de haber vivido un período de movimientos nacionalistas que apuntaban positivamente hacia una elevación de los niveles de organización política y social de distintas capas de la población, el fin de la conflagración y el comienzo de la guerra fría condujeron a un retroceso en la construcción de espacios democráticos de participación. Fue la época nefasta en que surgió el TIAR y la OEA y en que la derecha perdió el carácter nacionalista que tuvo durante la guerra para subordinarse servilmente ante Estados Unidos. En ese marco surgieran dictaduras en Perú, Venezuela, Haití, Cuba y Guatemala. La llegada al poder de Eisenhower en 1953 fortaleció a los sectores reaccionarios de América Latina, que así vivieron su primera oleada retrógrada de la posguerra. En ese período fueron derrocados los gobiernos de Vargas en Brasil y Perón en Argentina. 

El triunfo de la Revolución Cubana casi al finalizar la década de los 50 vino a cambiar esa perspectiva. Vale decir que el año anterior, la dictadura había sido derrumbada en Venezuela. En ambos casos se construyeron amplias alianzas de fuerzas entre sectores populares y de la burguesía que hicieron saltar del poder a las dictaduras pro estadounidenses. El curso posterior de ambos procesos tuvieron que ver con las fuerzas que hegemonizaron los mismos. La historia señala con claridad lo que ha significado la revolución cubana, así como las implicaciones de 40 años de democracia tutelada y excluyente para los venezolanos. En el contexto de comienzos de los años 60 del siglo pasado, la respuesta desde Estados Unidos fue la Alianza para el Progreso y la expulsión de Cuba de la OEA. La derecha en el poder se plegó lealmente a los dictados de Washington. 

Los años 70 parecieron traer un cambio en la actitud política de las burguesías nacionales de América Latina. Una serie de movimientos de las fuerzas armadas con apoyo popular llevaron al poder a militares progresistas en Perú, Panamá y Bolivia. El triunfo de Allende en Chile y el regreso del peronismo al poder en Argentina auguraban buenas nuevas para la región.

La respuesta no se hizo esperar. Antes que finalizara la década se habían establecido -con el apoyo material y militar de Estados Unidos- las peores dictaduras de la historia del continente. La aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional como método de represión y control popular y la implementación de modelos de economía neoliberal, privatizadores y excluyentes encontraron en las derechas criollas su principal sostén cuando éstas descubrieron que mezclar represión al movimiento obrero y a las organizaciones de izquierda, con métodos de flexibilización laboral y apertura de mercados les haría incrementar ganancias hasta niveles nunca antes alcanzados. Presagiaron buenos dividendos, toda vez que, si llegara a revertirse el curso que había tomado la historia no habría riesgos: las fuerzas Armadas harían el “trabajo sucio” y tendrían que pagar por ello. Los “civiles” no se mancharían las manos con sangre.

La Revolución Sandinista en Nicaragua y el efímero movimiento de la Nueva Joya en Grenada en 1979, anunciaban ser “la diferencia que marca la regla”, pero ambas fueron abortadas con apoyo militar directo de Estados Unidos, incluyendo la invasión en el caso de la isla del Caribe. La plenitud de la derecha se logró cuando desapareció la Unión Soviética y el campo socialista. La “historia había finalizado” y el capitalismo había triunfado “por los siglos de los siglos”. Las derechas latinoamericanas se frotaban las manos. Un mundo unipolar les garantizaría colosales ganancias.

Desataron lo “mejor” de su alma entreguista y rastrera. Se prestaron a lo más bajo que su espíritu individualista les ofrecía y una vez superada la década pérdida desataron el festín neoliberal.

En eso estaban cuando apareció Hugo Chávez y comenzó a cambiar la tendencia. Fue el inicio de un proceso de transformaciones que posteriormente ocupó a Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador entre otros. La Alianza de Libre Comercio para las Américas (ALCA) saltó hecha añicos en Mar del Plata y Estados Unidos se vio obligado a comenzar a buscar alternativas. También la oligarquía de la región.

No toda la derecha se amoldó al nuevo contexto, lo cual les llevó a generar fracciones que enarbolaban visiones contradictorias de la política. Aunque ambas son reaccionarias y aliadas del imperio tienen enfoques distintos para enfrentar la coyuntura que, en esto de la táctica y la estrategia se deben considerar a fin de establecer las políticas más correctas. Así, por una parte, existe una oligarquía primitiva, fundamentalista, vinculada a los sectores más reaccionarios de la iglesia católica como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y el Yunque, que se fundan en la idea de que la civilización occidental judeo cristiana está amenazada por una oleada “comunista” y, por tanto se sienten obligados a arrogarse como “salvadores” de dicha civilización. Asumen una posición altamente ideologizada, extremista que en algunas ocasiones raya en el fascismo. En esta lógica se inscriben -por ejemplo- Fox en México, Uribe en Colombia, Vargas Llosa y Fujimori en Perú, el partido pinochetista UDI y la democracia cristiana en Chile.

De otro lado, ha surgido otro sector pragmático, “moderno”, empresarial que privilegia la gerencia a la ideología, que no teme establecer relaciones económicas con quienes adversa porque finalmente su objetivo último es asaltar el Estado para maximizar ganancias. Son expresión de esta tendencia Martinelli en Panamá, Calderón en México, Santos en Colombia y Piñera en Chile.

Recuerdo los grandes debates que se dieron cuando defendí esta idea en momentos previos a las últimas elecciones colombianas. Argüía que Santos no era lo mismo que Uribe a pesar de venir de ser su ministro de defensa y de ser responsable de acciones violentas e ilegales en esa condición. Sustentaba mi posición en que Santos no era el candidato de Uribe y que la oligarquía colombiana no podía seguir soportando las grandes pérdidas que le producía el distanciamiento en las relaciones de su país con Venezuela y Ecuador. Lo eligieron y le dieron la orden de solventar ese problema como ahora lo instaron a buscar la paz con las FARC para aprovechar la inmensa potencialidad productiva de su país para producir ganancias, sin “factores externos” que impidan tal posibilidad.

Hay que recordar que Calderón no era el candidato de Fox, como Santos no lo era el de Uribe (esa designación recayó en Andrés Felipe Arias, hoy preso por corrupción), tampoco Piñera el de la UDI. En todos los casos las oligarquías se tuvieron que acomodar a la decisión de una modernidad empresarial que acude a la política por imperiosa necesidad económica en un mundo que ha cambiado y que hoy hace patente la emergencia de nuevas potencias como China, Rusia, Brasil o India.

En Venezuela, pareciera que esta contradicción se instaló en días recientes. El pasado 13 de mayo el presidente Maduro se reunió con el principal líder de la derecha empresarial del país, Lorenzo Mendoza. Son conocidas sus ambiciones políticas. El encuentro produjo un reconocimiento mutuo. Cuando Mendoza aceptó reunirse con el presidente de Venezuela, estaba admitiendo esa condición. Esta reunión fue el acta de defunción de Capriles como alternativa de futuro de la derecha venezolana. En lo inmediato, el cónclave hizo que su absurda reclamación pos electoral -que incluso lo llevaron a la incitación de la violencia- perdiera sustento y validez.

Por otra parte, Maduro le ha dado un reconocimiento implícito a Mendoza como contraparte con la que se pudiera negociar. Una vez más la oligarquía ha optado por el pragmatismo empresarial frente al fundamentalismo fascista que enarbola Capriles. Al día siguiente de la reunión, Mendoza comenzó a construir su opción electoral.

Esta situación ha generado un escenario novedoso e interesante donde imperará la capacidad táctica de hacer política. Mendoza tendrá que derrotar la opción violenta que enarbola Capriles y construir una alternativa en los marcos constitucionales de la república, si quiere ser el líder que la derecha ansía. El gobierno por su parte, en lo inmediato podrá ensanchar su trabajo con los sectores productivos (al día siguiente de la reunión aparecieron milagrosamente algunos productos de primera necesidad ausentes durante semanas de los supermercados), incorporarlos al desarrollo nacional y demostrar con hechos que está dispuesto a un diálogo que ponga en primer lugar los intereses de la mayoría y una irrestricta defensa de la soberanía. Eso creará condiciones de mediano plazo para ampliar su base de apoyo cuando la ciudadanía, en particular aquellos que dudan, se hagan eco de las intenciones del gobierno de construir en paz un país distinto. 

Así mismo, el gobierno debe saber administrar este nuevo escenario en que la confrontación será de otro tipo, sin olvidar que las huestes fascistas siguen vivas y conspirando y que Estados Unidos siempre “juega una simultánea en varios tableros”.