domingo, 18 de mayo de 2014

Poder Popular y Poder Social.

El fin central de una Revolución socialista es integrar el organismo social que el Capitalismo ha fragmentado, es devolver al hombre su condición de ser social y rescatarlo “de las heladas aguas del cálculo egoísta”. En esta tarea uno de los pasos fundamentales es la organización social, de ella depende el éxito del empeño integrador. De allí que es importante discutir lo que se hace hoy con el Poder Popular y evaluar si de verdad integra a la sociedad, si derrota la fragmentación. 
 
Veamos.
 
Según está establecido en la reciente Ley de los Concejos Comunales, éstos son organismos que tienen como universo a la comunidad. Allí se encargan de planificar, administrar, etc., los proyectos producidos por la comunidad en su propio beneficio. Aparentemente son instancias de Poder Popular, eso se piensa y eso se dice. Nosotros, contracorriente, sostenemos que: tal como están planificados, son lo contrario, son instancias que reafirman la fragmentación de la sociedad producida por el Capitalismo. Explicamos.
 
Los Concejos Comunales, aisladamente, sin correspondientes organizativos nacionales, regionales y municipales, sin instancias organizativas políticas, son unidades desintegradoras sociales, que fomentan la cultura del egoísmo, ya que reducen las miras y las preocupaciones de la población sólo a su entorno y, dentro del entorno, a lo económico. No estamos diciendo que son malos, decimos que sin otros complementos de organización social, actúan como agentes disociadores de la conciencia. ¿Entonces, qué hacer?
Es urgente construir los complementos de esos Concejos Comunales: primero, instancias de coordinación municipal, estadal y nacional, electos desde las comunidades, escalonadamente hasta la instancia nacional.
 
Segundo, y no menos importante, es necesario hacer la organización política de la sociedad, que debe tener la misma estructura que proponemos para los Concejos Comunales, pero diferentes objetivos y diferentes funciones. Serán funciones de formación política, de referencia moral, de reunir a los mejores. Los miembros de esta organización política revolucionaria, serán los últimos a la hora de los privilegios, y los primeros a la hora del deber y del sacrificio. Dicho en pocas palabras, la organización política revolucionaria será territorio para la formación del hombre nuevo. 
 
 Esta organización es imprescindible para que los Concejos Comunales no se transformen en reproductores de la conciencia capitalista. Es bueno recordar que la república oligarca no temía a la organización aislada de las comunidades, allí están las Asociaciones de Vecinos. La cuarta temía a la integración de la sociedad.
 
Sólo así, sociedad organizada, política y administrativamente, de forma vertical, de abajo hacia arriba, hasta llegar a lo nacional, y de forma horizontal en todos los núcleos sociales, no sólo comunidades, sino también fábricas, colegios, universidades, centros de trabajo, etc., sólo así, estaremos dando un paso definitivo para la integración de la sociedad, y yendo decididamente rumbo al Socialismo.
 
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez es socialismo!
 

¿Porque el gobierno de Obama se niega reconocer al presidente Maduro?

Aunque parezca un guión repetido no podemos dejar de analizar la realidad de Venezuela, presionada por una intensa campaña internacional, tanto en las multinacionales de la prensa privada, como en varios espacios parlamentarios en Latinoamérica y Europa, donde varios diputados de la derecha venezolana, han realizado dramas de novela, casi llorando sobre la violencia gubernamental, tratando de crear el falso escenario de una “guerra civil”, tratado de mostrar la imagen de un modelo antidemocrático. Esta visión falsa de la realidad trata de desconocer los logros alcanzados en 19 elecciones democráticas, donde el gobierno bolivariano logro 18 victorias, todas ellas avaladas por organismos internacionales, como la OEA, la Fundación Carter, el Parlamento Europeo, la UNASUR, entre otros, los cuales fueron veedores y testigos del sistema electoral computarizado que garantiza que los datos sean blindados (imposible de manipular).

Pero ¿por qué las informaciones de muchos medios privados han tratado de desfigurar la realidad de un país soberano, democrático e independiente? Porque para estos grupos de derecha nada de lo logrado existe, porque al parecer son como una fantasía, tal como lo dijera el Alcalde del Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, en la Mesa de trabajo con la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al manifestar que “…todos los logros certificados por la FAO, la CEPAL en materia alimentaria y económica, la ONU en la lucha antidroga, como los avances sociales en los modelos de integración, son inexistentes”. Estas apreciaciones del alcalde, ratifican una vez más la tesis nazi, de que una mentira repetida se vuelve realidad.

Porque el gobierno de Obama se niega reconocer al presidente Maduro Es importante establecer que el gobierno estadounidense es parte del conflicto interno en Venezuela. Los ataques constantes a los gobiernos de presidente Hugo Rafael Chávez, los intentos de golpe, el paro económico del 2002 y las acciones de Guarimbas del 2004, fueron avalados por el gobierno de George Bush y el de Barak Obama. Nunca en estos 15 años hubo una postura de respeto y reconocimiento al gobierno bolivariano, de la misma manera como se ensañaron con el Comandante Eterno de los venezolanos, certificaron su apoyo a la MUD y a los sectores de ultraderecha para desconocer el triunfo del presidente constitucional Nicolás Maduro. Estados Unidos fue la única nación en el mundo que desconoció las elecciones del 14 de abril, en el marco de la llamada a la violencia del ex candidato de la MUD, Henrique Capriles, quien llamo a sus partidarios a sacar su “arrechera” (rabia), generando acciones vandálicas que acusaron más de una decena de asesinados por las bandas derechistas.

Pero la actitud de no reconocer al presidente Maduro tenía detrás toda una estrategia, porque el gobierno de Obama, presionado por el Complejo Militar de EEUU, está obligado a obtener el petróleo de cualquier forma, porque ellos lo caracterizaron como si fuera su reserva estratégica, así como en su libros se dice que el Amazonas es parte de su protectorado, determinando de esa manera su intervención de acuerdo a su vieja doctrina Monroe, “América para los americanos” (pero que quiere decir para los EEUU), doctrina que aseguraron con sus decenas de invasiones y golpes de estado en América Latina. Retomamos algunas declaraciones de John Kerry Secretario de Estado, en una nota del 21 de febrero del 2014, de su puño y letra donde decía: “Estoy observando con creciente preocupación la situación en Venezuela. Pese a los llamamientos de la oposición democrática de ese país y la comunidad internacional, el Gobierno venezolano ha enfrentado a manifestantes pacíficos con fuerza y en algunos casos con vigilantes armados que pretenden apoyar al gobierno”.

A lo que agregaba, cubriendo los actos violentos de este sector que “Se ha encarcelado a los estudiantes y una figura clave de la oposición. Se ha limitado las libertades de expresión y de reunión necesarios para el debate político legítimo y justo apretado hoy las restricciones a los medios de comunicación, la revocación de las credenciales de CNN en español a los periodistas. No es así como se comportan las demócracias”. En otra parte de su mensaje dice “Pido al gobierno venezolano para un paso atrás en sus esfuerzos para sofocar el disenso a través de la fuerza y de respetar los derechos humanos básicos. El gobierno debe liberar a los miembros encarcelados de la oposición e iniciar un proceso de diálogo genuino con la oposición democrática”.

Esta visión de Kerry es una visión determinista y antidemocrática porque llama a que el estado venezolano no establezca el orden democrático interno, porque desde EEUU se financian tanto a las ONG como a los políticos de derecha con miles de dólares, una verdad certificada por los mismos documentos desclasificados del Departamento de Estado. Habría que preguntarle a Obama si las detenciones de militantes pacíficos en EEUU, la existencia de leyes QUE en EEUU niegan los derechos humanos, y el Habeas corpus, (como lo determina la ley Patriot, que le permite a este gobierno aplicar la “tortura” , aceptando la presión y amedrentamiento con interrogatorios con uso de la violencia) no son acciones que van contra cualquier modelo democrático, transformándose su sistema en un poder militar en el mundo que aplica acciones de guerra directa y acciones terroristas contra militantes deizquierda, progresistas, a través de la CIA y sus grupos de mercenarios.



Es importante mostrar la forma tendenciosa de los medios de prensa de EEUUSe ha demostrado que cadenas como CNN, ABC News, Newsweek y el Washington Post, ha mantenido varios programas y artículos permanentes sobre Venezuela, como si hubiera una guerra civil y una violencia del gobierno venezolano, tratando de crear una similitud con la situación que se generó en Ucrania, lo que coloca a estos medios como “grupos políticos” o instrumentos de la campaña intervencionista de EEUU.

Retomando algunas notas especificas señalamos que el New York Times reportó el 21 de febrero que “el gobierno de Nicolás Maduro estaba suprimiendo las voces disidentes”, y afirmó que la única estación de televisión que de manera regular trasmitía voces críticas del gobierno había sido vendida el año anterior y los nuevos dueños estaban "suavizando" las noticias”. Pero la realidad muestra que en Globovisión, la TV no mencionada por este impreso, siguen figuras de oposiciónque siguen declarando con frecuencia en la televisión venezolana, y también se ven imágenes de las protestas actuales, como las acciones vandálicas, que son mostradas por el canal Televisión en sus noticieros.

También nos parece importante citar a Jim Naureckas, director de Extra, la revista mensual de Fair, que “Hugo Chávez y ahora Maduro continuaron ganando elecciones calificadas como imparciales y transparentes”. Pero agrega “Periodistasestadounidenses tienden a identificarse con la oposición, la cual es generalmente más rica y mejor educada, ‘y no incidentalmente más blanca’ que los simpatizantesdel gobierno. Esto debería mantenerse en cuenta al leer reportajes desde Venezuela”.

El medio Extra ha cuestionado y criticado la agresiva manera en que el Washington Post, el Times y otros medios han cubierto los gobiernos de Rafael Correa de Ecuador, y Evo Morales de Bolivia. tomando como ejemplo, que en el 2012 elPost, en un reportaje titulado "Los nuevos autoritarios de América Latina”, afirmó que; “…más de dos décadas después de que se disolvieron las últimas dictaduras derechistas de América Latina, un nuevo tipo de líder autoritario está surgiendo, en varios países: presidentes democráticamente electos que gobiernan de maneras crecientemente no democráticas, porque estos ‘populistas carismáticos’ están representando el reto más serio a las instituciones democráticas en América Latinadesde los años 80’”.

Estos ejemplos dan una pincelada al modelo intervencionista de EEUU, con sus famosos lemas de “libertad de expresión” y “prensa libre” acuñados por el sistema capitalista de los Estados Unidos, que ha creado su modelo “democrático,” su política internacional, y en el que está basado su modelo unipolar del mundo, donde puede intervenir en cualquier nación del planeta, solo apelando a la defensa de sus “derechos democráticos”. Es por eso que los consorcios de prensa internacional y sus equipos de intervención crean las matrices para crear desestabilización, sabotaje, crean grupos de mercenarios, paramilitares, hasta grupos de los carteles de la droga, financiados por ellos, como ocurre actualmente en Venezuela, grupos a los que intenta pasar por estudiantes, todo esto es parte de su concepción de Guerra de Cuarta Generación.

jueves, 8 de mayo de 2014

28 años de la masacre de Yumare ejecutada por el gobierno adeco de Lusinchi.



Hace 28 años ocurrió uno de los sucesos más terribles de nuestra historia contemporánea, la masacre de Yumare. Operación militar, realizada contra civiles, que tuvo lugar en el sector Barlovento, caserío La Vaca del actual municipio Manuel Monge, en el estado Yaracuy.

A tan solo cuatro años de haberse cometido la Masacre de Cantaura en el estado Anzoátegui, el gobierno adeco de Jaime Lusinchi, representado por el ministro de Relaciones Interiores, Octavio Lepage, y el jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP, policía política durante la IV República), Henry López Sisco, volvió a ejecutar una operación dirigida a erradicar grupos de izquierda.
El 8 de mayo de 1986 nueve dirigentes sociales fueron capturados y posteriormente asesinados por un comando de la DISIP, a las órdenes del entonces comisario López Sisco.

Tras realizar la ejecución, los efectivos de la DISIP manifestaron que estas nueve personas “formaban parte de la guerrilla”. Sin embargo, los estudios criminalísticos y las evidencias ayudaron a demostrar lo contrario, y dejaron ver que lo de Yumare fue un ajusticiamiento, una masacre contra dirigentes sociales. Las incongruencias en las declaraciones de los ejecutores de aquella masacre permitieron detectar las mentiras y la confabulación para realizar la matanza.

Como justificación, los funcionarios alegaron un supuesto enfrentamiento armado, el cual se habría producido cuando se desplazaban por un lugar boscoso y fueron objeto de una emboscada por parte de los ciudadanos fallecidos. En el estudio criminalístico, no obstante, las evidencias revelaron que la zona donde todos los ciudadanos murieron estaba poblada de “vegetación baja, tipo pasto, grama y/o maleza, todos de muy corta altura, característicos de terrenos despejados, de gran iluminación”.
Además, de acuerdo con las experticias practicadas en los morrales que portaban quienes murieron en la acción, estos objetos “no presentaban perforaciones ni daños por proyectiles ni esquirlas”, a pesar de que varias de las víctimas habían presentado orificios en la región dorsal.

Tras los falsos testimonios dados por los responsables de la masacre, muchos testigos de ese lamentable incidente declararon que las nueves personas asesinadas por el comando de la DISIP habían sido primero detenidas, luego torturadas y, por último, ejecutadas. Posteriormente, los propios funcionarios les colocaron ropa militar encima de su ropa civil, con el propósito de presentarlos como guerrilleros.

Los declaraciones de los testigos revelan que las nueve personas ejecutadas extrajudicialmente eran, además de luchadores sociales, promotores del ideal bolivariano. Los fallecidos fueron: Rafael Ramón Quevedo Infante, Ronald José Morao Salgado, Nelson Martín Castellano Díaz, Dilia Antonia Rojas, Luis Rafael Guzmán Green, José Rosendo Silva Medina, Pedro Pablo Jiménez García, Simón José Romero Madriz, y Alfredo Caicedo Castillo.

No sería sino hasta 2011, 25 años después de la masacre, cuando se logró desmontar la versión sostenida por los funcionarios del gobierno de Jaime Luisinchi, cuando fiscales del estado Yacacuy lograron condenar a 13 años de prisión al general retirado del Ejército, Alexis Sánchez Paz, quien admitió su responsabilidad en los hechos de Yumare. Para el momento de los hechos, Sánchez Paz era coronel y director de la Escuela del Comando de Operaciones del Ejército.

También fueron acusados los exfuncionarios de la extinta DISIP, Oswaldo Ramos, Eugenio Creassola, Freddy Grangger, William Prado, Raúl Fernández, Adán Quero y Hernán Vega. En junio de 2009, el Ministerio Público también acusó al comisario jubilado de la DISIP Henry Rafael López Sisco, al tiempo que se pidió iniciar el proceso de su extradición desde Costa Rica.

A López Sisco se le imputan delitos de concurso real de homicidio calificado con alevosía por motivos innobles en grado de complicidad correspectiva en perjuicio de las nueve víctimas; y es también señalado por su participación en las masacres de El Amparo, Cantaura y El Caracazo; además de participar en el asedio a la embajada de Cuba en Venezuela, durante el golpe de Estado de abril de 2002.

La Masacre de Yumare, es tan sola uno de las decenas de masacres y delitos que la “democracia” adecocopeyana cometió contra nuestro pueblo por más de 40 años, crímenes de Estado impunes de una clase política anacrónica cuyos “renovados” representantes de hoy se mantienen en abierta conspiración contra nuestra revolución y sus líderes. Revolución que les ha revocado sus privilegios de élite y que junto a nuestro pueblo organizado son garantías de que estos hechos más nunca volverán a cometerse en suelos de la Patria.

miércoles, 16 de abril de 2014

La vía pacífico-violenta de la derecha.

Desde comienzos del mes de febrero, los sectores ultra radicales de la derecha venezolana desataron una embestida en contra del gobierno, que comenzando por San Cristóbal, se fue extendiendo por otras ciudades del país, hasta llegar a Caracas con la marcha que realizaron el Día de la Juventud, desatándose una ola expansiva de violencia que ya lleva más de tres semanas y, que todo indica, que se va a prolongar por cierto tiempo.

Está claro que, quienes promovieron estas actividades subversivas, tenían como propósito el desencadenamiento envolvente de una situación cada vez más caótica con el objetivo de apuntar al derrocamiento del gobierno bolivariano, propiciando la renuncia del Presidente Nicolás Maduro y considerando la mediación de la intervención extranjera, incluso con formato militar, dependiendo del requerimiento de las circunstancias.

¿Protesta pacífica?

La protesta inicial, en el Táchira, tuvo como motivo la denuncia de una supuesta violación a una estudiante universitaria, móvil que inmediatamente fue olvidado, cuando arribó a Mérida, para dar paso al reclamo de la libertad de los primeros estudiantes detenidos por los desórdenes causados, en el ataque desmedido a la sede de la residencia oficial del gobernador tachirense. Razón que ya, en la marcha del 12 de febrero, en Caracas, fue desechada para esgrimirse la salida del Presidente Maduro, como la única posibilidad de contener la avalancha de movilización social activada en respuesta a lo que califican como profunda crisis del país. Evidentemente, a estas alturas, el filo de la protesta ya había cambiado, adquiriendo la naturaleza insurreccional que ahora tiene.

Insurrección que, a la fecha, ha producido, de manera directa, el lamentable saldo de 20 venezolanos muertos, más de 300 heridos, y cuantiosos daños al patrimonio público y a bienes de las personas y desajustes al normal desenvolvimiento de la economía, además, de los efectos que ha producido en la psiquis colectiva, alterando la vida social y llenando de angustia y zozobra a miles de familias venezolanas.

Por supuesto, todos estos desmanes se han producido con la encubierta de una protesta pacífica, principalmente, de estudiantes universitarios que están reclamando derechos que, supuestamente, han sido conculcados; derechos, no sólo, de carácter reivindicativo en el ámbito estudiantil sino políticos, económicos y sociales, es decir, extensivos al conjunto social; se ha pretendido parangonar este montaje con la lucha histórica del movimiento estudiantil venezolano. Irracionalidad y violencia fascista.

Cuando la realidad es que se ha utilizado el motivo estudiantil para camuflar un plan insurreccional que, pretendiendo el derrocamiento del gobierno bolivariano, legítimamente constituido, ha estado embestido de una irracionalidad extrema y de una violencia desmedida, nada espontanea.

Por el contrario, no hace falta ser un observador agudo para detectar que las guarimbas o focos insurreccionales que se han instalado, casi exclusivamente en zonas residenciales, de sectores de capas medias, en 14 municipios del país, todos con alcaldes opositores de derecha, han respondido a un mismo esquema operativo, con el uso de barricadas y hogueras en las vías, bombas molotov, esparcimientos de ”miguelitos” para obstruir el desplazamiento de vehículos, guayas con la intención de degollar motorizados (hecho, por demás, monstruoso), empleo de francotiradores, incentivo al odio social, etc.; condición que denota que se está frente a un modus operandi generalizado que necesitó tiempo previo de instrumentación.

Nada improvisado, todo preparado con premeditación.Y a esto, la mayoría de los dirigentes de la MUD, que no terminan de deslindarse de esta intentona insurreccional, y los medios de comunicación privados locales y la mediática imperial, la califican como protesta pacífica. Se hacen la vista gorda frente a la negación que estos guarimberos vienen haciendo reiteradamente del derecho de la ciudadanía, a la libre circulación, limitándoles o impidiendo el ejercicio del derecho al trabajo, al estudio, al servicio de salud, a la adquisición de alimentos, al desempeño de su vida social, etc.; tienen sometidos a los residentes, que en su mayoría son, políticamente, afectos a la derecha, a un cerco forzoso que les violenta, sobremanera, su cotidianidad; ciudadanos que ya comienzan a dar muestras de rechazo y hastío del secuestro al que están sometidos. Es la violencia fascista ejercida con el mayor desparpajo e impunidad.

Alcaldes rechazados Impunidad, porque los alcaldes a quienes les corresponde, en primer orden, resguardar el orden público no cumplen con su función, bien, porque se identifican con estas acciones, esperando que puedan desencadenarse, produciendo el fruto, por ellos, deseado ( el trastrocamiento del gobierno nacional) o bien porque los guarimberos, como efecto de toda práctica insurreccional, asumen un nivel de radicalismo y de autonomía de acción que los lleva a rechazar a esta expresión de autoridad aunque sean de su propio bando ideológico.

Estrategia gubernamental Con relación al gobierno nacional, tiene muy bien entendido a lo que se está enfrentando: a un plan insurreccional orquestado por el imperialismo y la derecha fascista local e internacional (Uribe Vélez y sus paramilitares), que sólo están esperando que surja cualquier circunstancia que pueda favorecer los planes intervencionistas que han concebido contra el país. De allí que la mejor estrategia del gobierno es la que viene aplicando, dejar que los fascistas se cocinen en su propia salsa, aislarlos con la inteligente política de paz que viene desarrollando, esperarlos en la “bajadita” y aplicarles todo el peso de la ley. Ya López está preso y otros(a) en cola…

viernes, 11 de abril de 2014

La Venezuela Bolivariana y la factoría Panameña del imperialismo globalizado.

Las relaciones entre los Estados unidos y Panamá han estado ligadas al valor estratégico de la posición geográfica del istmo de Panamá: lugar de ubicación de sofisticadas bases militares, ruta militar y del comercio mundial. En resumen, Panamá es vital para los interese hegemónicos del imperialismo estadounidense globalizado, como lo es la Venezuela Bolivariana por el petróleo.

Se inicia la década de los 90 y nos encontramos con Panamá ocupada por la soldadesca yanqui argumentando la sin razón de “la defensa a sus ciudadanos”. Bombardearon la capital y los barrios populares como El Chorrillo de Ciudad de Panamá, con miles de seres humanos inocentes asesinados. Este golpe contra la precaria estabilidad en la Patria continente, Latinoamérica y el Caribe fue una bofetada y una humillación más, para los regímenes títeres testaferros del gran padrino de la Casa Blanca.

Hoy, el imperialismo en el marco de sus intereses hegemónicos en su patio trasero, ordena a sus testaferros hacer reventar la economía en la República Bolivariana de Venezuela para producir el caos social. Financia a los partidos de oposición y los medios de (in) comunicación globalizados encabezados por la SIP/CNN. El objetivo final es el golpe de Estado. Cuando el lumpen financiado por la CIA en las calles asesina a militantes y simpatizantes Bolivarianos/Chavistas, el gran padrino desde la Casa Blanca ordena a sus testaferros, en especial al presidente de Panamá, Martinelli, solicitar a la OEA una reunión “para analizar la crisis en Venezuela”. Por supuesto no hay palabras para expresar la vergüenza que se siente al observar la conducta de ciertos regímenes latinoamericanos que frente al ataque imperialista al Pueblo Bolivariano Venezolano/ Chavista guarda un cómplice silencio. Los tartufos pragmáticos contemporizadores defensores de la prostitución infantil,  manifiestan sus ambiguas opiniones. Supuestos “comunicadores sociales progresistas” llaman al dialogo con el imperio y sus testaferros y a aceptar el neoliberalismo y sus paquetazos. “La causa del Pueblo no admite la menor demora”. General Libertador de Uruguay y de la Patria Continente Latinoamérica y el Caribe, José Gervasio Artigas.

Nosotros estamos seguros que la hora de la victoria del Pueblo Bolivariano Venezolano y sus Fuerzas Armadas no está lejana, creemos y apoyamos la lucha del Pueblo heroico del General Libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco y del comandante Hugo Chávez Frías. Al General Libertador Bolívar, al Comandante Guevara, al presidente Allende, al Comandante Chávez, el eco de sus nombres, sus heroicos y consecuentes ejemplos, estarán siempre presentes y resonaran en lo más viril y honrado de cada hijo bien nacido de la Patria Continente Latinoamérica y el Caribe.

Sin embargo, no somos inocentes. Pensamos que el imperialismo no cesará de boicotear y apoyar a cualquier grupo fascista –de la oligarquía empresarial y su lumpen testaferro– para impedir el triunfo del socialismo Bolivariano y apoderarse del petróleo del Pueblo Bolivariano Venezolano. Hasta ahora ha invertido más de 100 millones de dólares en los medios de (in)comunicación globalizados, manejados por la SIP/Sociedad Interamericana de la Prensa y en pago del lumpen violentista que asola y asesina a ciudadanos por no sumarse a la contrarrevolución.

Que nadie se llame a engaño, el imperialismo insiste e insistirá en que la solución a “la crisis” en varios países latinoamericanos, en especial, en la Bolivariana Venezuela es el incendio de conflictos regionales y de ayudar a la contrarrevolución de la Socialdemocracia/Stalinista renovada. Los Pueblos agredidos por la Fuerzas Armadas reaccionarias al servicio del capital foráneo seguirán poniendo los muertos,
mientras que los yanquis perversos dan las armas y dólares a sus testaferros para la defensa de sus intereses hegemónicos.

El régimen estadounidense exige a sus testaferros, la oligarquía empresarial, como objetivo principal de su violencia en Venezuela, el cambio de la dirigencia militar Bolivariana/Chavista, por otra supuestamente democrática, neutral, profesionaly apolítica, es decir destinada a garantizar la imposición de los objetivos yanquisen la Bolivariana Venezuela contra la voluntad popular mayoritaria. Y de paso, derrocar la Revolución Socialista Cubana. “Una vez más somos testigos de cómoactúa el imperialismo yanqui”. Comandante Fidel Castro Ruz de la Cuba Socialista Revolucionaria.

Como colofón, el imperialismo globalizado/globalización del capital –la tiranía hegemónica más despótica y desalmada– está organizando otra guerra con sustestaferros de la Comunidad Europea y su brazo armado, la OTAN, contra Rusia, desde Ucrania. Pero ¡cuidado!, el glorioso Pueblo Ruso/Eslavo, ya derrotó al imperio Napoleónico y al tercer imperio Nazi Alemán.

La política intervencionista de EEUU se ha desatado en el Siglo XXI

Hoy la sociedad humana vive al borde de la guerra o la autodestrucción, ante las acciones de un modelo unipolar, donde una sola potencia imperialista –EEUU– ha llevado a la muerte a millones de ciudadanos en el mundo. Las guerras desarrolladas en Libia, Siria, demostraron los nuevos mecanismos de guerra de Cuarta Generación, donde las cadenas de medios privados de prensa, actúan como avanzadas militares, bombardeando con mentiras y creando una falsa imagen de cualquier nación para que sea intervenida. Irak en el siglo XX, fue el foco de esa estrategia, donde el gobierno de Bush afirmaba la existencia de “armas químicas de destrucción masiva”. Esta nación fue arrasada y nunca aparecieron esas armas.

La segunda etapa de esta guerra colonialista es que luego de la acción de estos medios se aplica la intervención de mercenarios, terroristas, que apoyan a sectores opositores de derecha, aplicando una estrategia de tierra arrasada, asesinando a seres humanos y destruyendo la infraestructura de cada nación. Si logran su objetivo como en Libia, ponen un gobierno títere vinculado a las trasnacionales de EEUU y Europa (OTAN), para “reconstruir” y apropiarse de los recursos o lograr el control de un área estratégica. Un ejemplo es Siria, que ha sido concebida como una frontera contra Rusia. Bajo ese mismo objetivo desestabilizaron a Ucrania, para intentar cercar a un país con capacidades de desarrollo, que junto a China ha logrado acuerdos con naciones de África y América Latina.

En esta estrategia de gendarme del Mundo EEUU, viola los acuerdos internacionales, viola los derechos humanos, deja manos libres a losnarcotraficantes de droga en su propia nación, aplica su Ley Patriota para investigary detener a sus ciudadanos sin derecho a Habeas Corpus, detiene y golpea a estudiantes, aplica el racismo en varios de sus Estados, realiza operaciones a nivel mundial con funcionarios de la CIA, tiene cárceles fuera de su territorio, aplica torturas para obtener información legalmente. Todos delitos de lesa humanidad, acciones que lo desacreditan legalmente para ser garante de una sociedad humana, ellos solo aspiran al control de un mundo globalizado, a sus ganancias, sin importar los costos de vidas, de culturas ancestrales, solo el capital y la apropiación de los recursos de la humanidad.

Una revuelta de ricos, no una "campaña de terror"

Las imágenes forjan la realidad, lo que da a la televisión, los videos y hasta a las fotografías un poder con el que pueden cavar profundo en la mente de las personas, incluso sin que ellas se den cuenta. Pensé que también yo era inmune a los repetitivos retratos de Venezuela como Estado fallido en medio de una rebelión popular. Pero no estaba preparado para lo que vi en Caracas este mes: qué poco de la vida cotidiana parecía estar afectado por las protestas, la normalidad que reina en la gran mayoría de la ciudad.

Grandes medios han reportado que los pobres en Venezuela no se han unido a las protestas de la oposición de derecha, pero esto es un eufemismo: no es solamente que los pobres se abstienen, en Caracas, son casi todos excepto pocas áreas como Altamira, donde pequeños grupos de manifestantes se meten en batallas nocturnas con las fuerzas de seguridad, lanzan piedras y bombas incendiarias y corren del gas lacrimógeno.

Caminando desde el barrio de clase trabajadora Sabana Grande hasta el centrode la ciudad, no hay señales de que Venezuela esté al borde de una "crisis" que requiera la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA), a pesar de lo que John Kerry diga. El Metro también trabajaba muy bien, aunque no pude bajarme en la estación Altamira, donde los rebeldes habían puesto su base de operaciones hasta que los sacaron esta semana.

Logré ver las barricadas por primera vez en Los Palos Grandes, área de clase alta donde los manifestantes sí tienen apoyo popular y los vecinos gritarán a cualquiera que trate de remover las barricadas – algo arriesgado de intentar (al menos cuatro personas aparentemente han sido asesinadas a tiros por hacerlo). Pero incluso aquí en las barricadas, la vida era bastante normal, excepto por algún tráfico fuerte. El fin de semana, Parque del Este estaba lleno de familias y corredores sudando en un calor de 32 grados – antes de Chávez, había que pagar para entrar y los habitantes, según me dijeron, estaban decepcionados porque a los menos acomodados se les permitía entrar de gratis.
Los restaurantes siguen llenos en la noche.Viajar ayuda a verificar la realidad un poco más, por supuesto, y yo visité Caracas principalmente para obtener información en el área económica. Pero vine escéptico respecto al cuento, reportado a diario en los medios, de que el desabastecimiento de productos básicos era la razón para las protestas. La gente a la que la escasez le crea más molestias es, por supuesto, los pobres y las clases trabajadoras. Pero los habitantes de Los Palos Grandes y Altamira, donde vi verdaderas protestas, tienen sirvientes que hacen cola para lo que necesitan y tienen el ingreso y el espacio para acumular algo de existencias.

Esta gente no está sufriendo, les está yendo muy bien. Sus ingresos han aumentado a buen paso desde que el gobierno de Chávez tomó control de la industria petrolera hace una década. Incluso tienen un gran apoyo del gobierno: cualquiera con una tarjeta de crédito (excepto pobres y millones de la clase trabajadora) tiene derecho a $3.000 por año, a una tasa de cambio subsidiada. Después, pueden vender los dólares seis veces más caros de lo que pagaron, en lo que suma un subsidio anual multimillonario en dólares para los privilegiados y todavía estos son los que abastecen la base y a las tropas de la sedición.

La naturaleza de clase de esta lucha siempre ha sido cruda e irrefutable, ahora más que nunca. Caminando entre las masas que fueron a las ceremonias por el aniversario de la muerte de Chávez, el 5 de marzo, se veía un mar de venezolanos de la clase trabajadora, decenas de miles de ellos. No había ropas caras o zapatos de $ 300. Qué contraste con las masas descontentas de Los Palos Grandes, que tenían camionetas todoterreno Grand Cherokee de $ 40.000 portando el eslogan del momento: SOS VENEZUELA.

En lo que se refiere a Venezuela, John Kerry sabe de que lado de la guerra de clases está. La semana pasada, justo cuando me iba, el Secretario de Estado de Estados Unidos duplicó su descarga de retórica contra el gobierno, acusando al presidente Nicolás Maduro de fomentar una "campaña de terror contra su propio pueblo". Kerry también amenazó con invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA contra Venezuela, así como de aplicar sanciones.

Alardear sobre la Carta Democrática contra Venezuela es casi como amenazar a Vladimir Putin con un voto de la ONU sobre la secesión en Crimea. Quizás Kerry no se dio cuenta, pero apenas unos días antes de sus amenazas, la OEA votó una resolución que Washington introdujo contra Venezuela y le dio la vuelta, declarando la "solidaridad" del organismo regional con el gobierno de Maduro. Veintinueve países la aprobaron y sólo los gobiernos de derecha de Panamá y Canadá se aliaron con Estados Unidos contra ella.

El artículo 21 de la Carta Democrática de la OEA aplica ante la "interrupción inconstitucional del orden democrático de un Estado miembro" (como el golpe militar de 2009 en Honduras, al cual Washington ayudó a legitimar, o el golpe militar de 2002 en Venezuela, que tuvo aún más colaboración del gobierno estadounidense). Debido a este voto reciente, la OEA podría invocar la Carta Democrática más en contra del gobierno de Estados Unidos, por las muertes que causan sus drones a ciudadanos estadounidenses sin juicio, de lo que podría hacerlo contra Venezuela.

La retórica de "campaña de terror" de Kerry está igualmente divorciada de la realidad y como era de esperarse provocó una respuesta equivalente del canciller de Venezuela, que llamó "asesino" a Kerry. Esta es la verdad sobre las acusaciones de Kerry: desde que comenzaron las protestas en Venezuela, resulta que más personas han muerto de la mano de los manifestantes que de las fuerzas de seguridad. De acuerdo a las muertes reportadas por el CEPR (Centro de Investigación en Economía y Política) durante el último mes, además de los asesinados por tratar de remover las barricadas puestas por los manifestantes, por lo menos siete aparentemente han muerto debido a las obstrucciones creadas por los manifestantes –incluyendo un motorizado que se degolló con una guaya colocada en la carretera– y cinco oficiales de la Guardia Nacional han sido asesinados.

Respecto a la violencia por parte de cuerpos de seguridad, presuntamente tres personas podrían haber sido asesinadas por la Guardia Nacional u otras fuerzas de seguridad – incluyendo dos manifestantes y un activista que apoyaba al gobierno. Algunas personas acusan al gobierno de otras tres muertes por civiles armados; en un país con un promedio de más de 65 homicidios por día, es completamente posible que esta gente actuara por su cuenta.

Un total de 21 miembros de las fuerzas de seguridad están bajo arresto por supuestos abusos, incluyendo por algunos de los asesinatos. Esto no es una "campaña de terror".Al mismo tiempo, es difícil encontrar una denuncia seria sobre la violencia opositora entre los más importantes líderes de la oposición. Según datos de encuestas, las protestas son rechazadas en gran medida en Venezuela, aunque se ven mejor afuera cuando son promovidas como "protestas pacíficas" por gente como Kerry.

Las encuestas también sugieren que la mayoría de los venezolanos ven estos disturbios como lo que son: un intento de derrocar un gobierno elegido.La política interna de la postura de Kerry es bastante simple. Por un lado, tienes el lobby cubano-americano de la derecha de la Florida y sus aliados neoconservadores gritando a favor del derrocamiento. A la izquierda de la extrema derecha, bueno, no hay nada. A esta Casa Blanca le importa muy poco América Latina y no hay consecuencias electorales por hacer que la mayoría de los gobiernos del hemisferio se molesten con Washington.

Quizás Kerry piensa que la economía de Venezuela colapsará y que eso llevará a algunos de los venezolanos no ricos a las calles contra el gobierno. Pero la situación económica en realidad se está estabilizando – la inflación mensual bajó en febrero y el dolar del mercado paralelo ha bajado drásticamente ante las noticias de que el gobierno está introduciendo una nueva tasa de cambio basada en el mercado.

Los bonos soberanos de Venezuela tuvieron un rendimiento de 11,5% desde el 11 de febrero (el día que comenzaron las protestas) al 13 de marzo, el más alto rendimiento según el índice de bonos de mercados emergentes de Bloomberg. La escasez probablemente bajará en las próximas semanas y meses.Por supuesto, esto es exactamente el principal problema de la oposición: la próxima elección será dentro de un año y medio y para esa fecha, la escasez económica y la inflación que han aumentado tanto en los últimos 15 meses se habrán aliviado. En este sentido, la oposición posiblemente perderá las elecciones legislativas, así como ha perdido cada elección en los últimos 15 años. Pero su actual estrategia insurreccional no está ayudando a su propia causa: parece que han dividido a la oposición y unido a los chavistas.El único lugar donde la oposición parece estar ganando amplio apoyo es en Washington.